LA OPINIÓN DEL PERIODISTA HÉCTOR GAMBOA SOTO

GUERRA DE SUCIOS
En estos momentos, los políticos de Nayarit pueden clasificarse en dos grandes grupos:
1.- Los que no han servido para nada en el servicio público, que han sido catastróficos y han destruido las finanzas de los lugares donde han gobernado, pero que medran de los despojos de Veytia y Roberto Sandoval.

Como no tienen nada que ofrecer, excepto ineptitud, realizan un festín sobre los cadáveres de “la hermandad de la gente” como verdaderos buitres que se alimentan de los despojos del pasado; y…

2.- Los que son unos perfectos desconocidos, que enseñan su falta de capacidad a cada rato, que se atacan sin piedad entre ellos acusándose de rateros unos a otros, pero que todos se cuelgan la medallita de “ser amigos de Andrés López Obrador.

Ambos grupos han demostrado que son, por lo menos, ineptos, con el agravante que casi todos han usado los recursos públicos como si se tratara de su dinero y no dinero del pueblo.

Son pocos, contados con los dedos de la mano, los que escapan a tal clasificación. La gran mayoría son depredadores del erario (Por no decirles ladrones), que como en el cuento, gritan allá va el ladrón, allá va el ladrón…

Ahora todos andan sumidos en una guerra de acusaciones, de videos, de denostaciones, que exhibe lo peor del ser humano. Nunca como ahora se ve tal nivel de estulticia, de falta de capacidad para convencer.

Todo se reduce a: “era amigo de Veytia o soy amigo del presidente”. No importa si el que lo dice es de la misma ralea. No importa si tiene capacidad o propuestas para salir del agujero.

Que triste para todos, que triste para Nayarit.