HAY GENTE QUE DEFIENDE LO INDEFENDIBLE

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Es indudable que para todo hay gente. Ahora con la aprobación en Oaxaca de prohibirle la venta de lo que se considera como comida chatarra y refrescos embotellados a los menores de edad, han salido defensores de estos productos aduciendo que por culpa de esta decisión, muchas tienditas tendrán que cerrar. Desde luego que es un argumento por demás baladí, porque ni modo que esas tienditas sea lo único que venden.

Dichos defensores de los productos dizques alimenticios que se comercian en envolturas de todo tipo, y desde luego de las bebidas gaseosas, no nada más se han volcado en contra de esta medida en redes sociales, no, sino que hasta en noticieros televisivos poniendo énfasis en que es un ataque al libre comercio, etcétera. Sin embargo, ninguno de los que se han puesto en contra de esta decisión aprobada por el Congreso oaxaqueño, ha dicho nada respecto al tema de la salud de quien llegue a consumir dichos productos que, por tanta química en su proceso, podrían resultar muy dañinos para mucha gente, y no nada más menores de edad, sino de personas de todas las edades.

Y en realidad no se entiende a los que están protestando por esta nueva prohibición de venta de productos con altos contenidos de azúcares, sales, colorantes y saborizantes artificiales, glutamato monosódico, aspartame y un largo etcétera de productos que por ahora no vienen etiquetados, pero que se ha documentado que la mayoría de esos componentes de la comida industrializada son cancerígenos o altamente tóxicos para el organismo humano, y quienes protestan por la medida, ponen de pretexto que muchas tienditas van a quebrar, lo que es de a tiro inverosímil, pues quien ha entrado a la tienda de abarrotes del barrio, aunque sea muy pequeña, no nada más vende esta clase de productos industrializados, sino que se ofrecen otros productos como frutas, verduras, legumbres, café, arroz, frijol, azúcar, canela, veladoras; en algunas hasta papelería y lápices, cartulinas, latería, etcétera.

Así que lo que está en cuestión, es que se diga que muchas tienditas van a quebrar nada más por no venderles a los menores de edad esa clase de productos probablemente dañinos para la salud. Lo bueno es que ya en otras entidades están sopesando seguir el ejemplo de Oaxaca; todo, por el bien de la salud de los mexicanos, porque ya basta de que nos estén llenando de productos químicos, mientras lo industriales de estos productos se llenan los bolsillos de dinero a costa de la salud de mucha gente.

Recientemente han estado apareciendo en las redes sociales unos avisos respecto a una leche y un café soluble de reconocidas marcas. Desde luego que esta información se toma con la prudencia necesaria, debido a que podría ser falsa de toda falsedad, pero sí lo ponen a uno a pensar seriamente, porque de la leche que se informa que no es leche, se dice que es debido a un estudio de la Profeco; aunque bien podría ser una falsa información de que la Profeco esté involucrada, y si bien dicha dependencia que protege al consumidor ha señalado infinidad de productos por no ser lo que dicen ser, como hace poco en que cuestionó jamones, salchichas y toda clase de embutidos o como cuando sacó la información de latas de atún con alto contenido de soya y poco atún.

Y en cuanto al café soluble que se está cuestionando en las redes sociales que no es café, porque según la información sus ingredientes son agua, azúcar, sólidos de leche, sólidos de maíz, de café puro apenas el 1%, aceite vegetal hidrogenado, celulosa microcristalina, carboximetilcelulosa, saborizante artificial, caseinato de sodio y bicarbonato; de café puro, como dice la etiqueta, nomás el 1%.

Y lo curioso es que estos avisos han estado circulando ya desde hace unos días, y los fabricantes de estos productos señalados no han levantado la mano para decir que no es cierto o que van a tomar las medidas necesarias para que investigue de dónde salió este infundio.

Lo que sí es un hecho, es que al revisar un envase de la mencionada leche que supuestamente no es leche, en la etiqueta no dice que sea leche, sino que informa que es “producto lácteo”, y no como las etiquetas de otras leches que dicen que son leche entera pura de vaca o deslactosada o ligera, etcétera.

Está como muchos tequilas que no son tequilas, por no ser de agave, ya que hay botellas que nada más dicen tequila, ya sea blanco o reposado, pero en ninguna parte de la etiqueta señala o dice que es de agave 100%, como otras botellas que sí tienen esta leyenda.

Sea pues. Vale.