FIESTAS PATRIAS, RESTRICCIÓN Y PREVENCIÓN DE CONTAGIOS

Durante los últimos meses, a partir de la apertura a la “Nueva Normalidad” en nuestro país y en nuestro estado, los casos de contagio de COVID 19 se han incrementado de manera exponencial. La causa, pudieran interpretar algunos, fue la apertura económica y de los negocios en el territorio nacional. Sin embargo, la causa última, derivado de la manera como se transmite el virus, fue el incremento de la movilidad de la población y la falta de prevención y cuidados en una gran parte de la misma.

Se ha comprobado y demostrado que, mientras no haya una vacuna efectiva que pueda aplicarse masivamente entre la población, las medidas más efectivas para atacar el contagio son aquellas que tengan que ver con la restricción de la movilidad de personas, su concentración en espacios cerrados y, de manera paralela, el uso generalizado de cubrebocas y las medidas de prevención e higiene.

En Nayarit, el 31 de mayo, día previo a la apertura a la “Nueva Normalidad, el número de contagiados llegaba a 622 y 60 fallecidos. Tepic representaba en ese momento el 50 % de los contagiados en activo y el 36% de los fallecidos. A más de tres meses de distancia, Nayarit ha tenido hasta la fecha 5,406 contagios al 12 de septiembre y 650 defunciones, manteniendo Tepic el mismo porcentaje con respecto al estado de Nayarit. Los fallecidos en Tepic aumentaron de 22 a 242 en el mismo periodo.

La curva de contagios se encuentra en una “meseta alta”, sin que se reporten crecimientos ni caídas abruptas a pesar de que se estén realizando menos pruebas que hace disminuir el número de contagiados, pero que mantiene el porcentaje de positividad del 50 al 60% de las pruebas aplicadas. Lo que se ha reducido visiblemente es el porcentaje de ocupación hospitalaria de pacientes graves, lo que fue motivo suficiente para que el semáforo nacional nos haya colocado en color naranja, lo cual dio una falsa percepción que se están reduciendo los contagios de una manera sustancial.

En ese contexto, es donde se presentan las medidas tomadas para restringir la movilidad durante las fiestas patrias, donde grandes cantidades de ciudadanos se reúnen en las plazas públicas a festejar durante la ceremonia de El Grito de Independencia que se multiplica en todas las plazas públicas y en miles de hogares en nuestro país.

La suspensión de los festejos masivos en las plazas públicas por sí mismos detienen la posibilidad de que dicha concentración pueda ocasionar cientos de contagios en personas que asistan a dichos festejos. La ingesta de bebidas alcohólicas es parte de los rituales del festejo colectivo y su restricción también detiene uno de los motivos propiciatorios para la anulación de las medidas preventivas en las fiestas, así sean públicas o privadas.

¿Estas medidas atentan contra la economía? La pandemia ha sido desastrosa para la economía mundial, ya no se diga que para la economía estatal o municipal.

Lo que las autoridades hemos buscado es minimizar los efectos adversos en la sociedad y en la economía y los riesgos de mayor contagio entre la población. Bajo esas circunstancias no se decretó el cierre de los restaurantes o lugares de venta de comida, ni mucho menos de los establecimientos comerciales. Sin embargo, sí se suspendió la venta de alcohol que es quizá el mayor componente de las ventas de los negocios de alimentos y bebidas, lo que afecta en parte la economía de dichos negocios.

Por otra parte, la dureza de los días de encierro y las limitaciones del contacto físico generado por la campaña de sana distancia ha generado una especie de negación de la realidad y una necesidad de trasgredir las reglas que limitan y coartan la libertad de movilidad.

En casi todo el mundo, oleadas crecientes de jóvenes salen a divertirse en bares, restaurantes, parques, playas y centros de diversión, aun cuando no esté permitido. En Tepic no es la excepción, familias enteras acuden a restaurantes y playas, mientras que los fines de semana, los muchachos abarrotan los restaurant-bar tratando de recuperar una normalidad perdida sin importarles mucho los riesgos que eso significa.

En esas condiciones, cualquier coyuntura que propicie la sensación de liberación es campo fértil para el relajamiento de las medidas de cuidado y de sana distancia, lo que da como consecuencia incrementar las posibilidades de contagio.

Toda festividad o evento es propiciatorio para romper las reglas y estar en mayor riesgo de contagiarse. Se han conocido varios casos de fiestas familiares que han terminado en tragedia porque se han contagiado varios miembros e incluso lamentado el fallecimiento de más de alguno, porque se parte de la falsa idea de que al ser familiares, todos se quieren y con ello se protegen. Nada más alejado de la realidad, pues cada uno de ellos tiene un esquema de relaciones en sus amistades, trabajo o escuela, donde no se tiene control.

Ni decir de festejos colectivos o grandes concentraciones, es lo más riesgoso.

Son muchos testimonios en el mundo que han provocado los brotes del virus más letales y más peligrosos para la población.

Los festivales musicales como Vive Latino o los juegos de futbol de la liga italiana, provocaron un desborde epidémico que costó muchísimo trabajo controlarlo.

Realizar las fiestas patrias de manera pública o privada tal y como se hacían en el pasado sería un error garrafal, por ello es la suspensión de las ceremonias masivas, la restricción en la venta de bebidas alcohólicas y la sugerencia a las familias de acotar los festejos en sus domicilios, solo con la familia de confianza, no con amigos ni con los parientes cercanos como se estila, porque en la confianza del convivio se pierden los cuidados y la distancia.

A pesar de todo debemos festejar a la Patria, alzar la bandera, sumarnos, desde nuestro hogar a una plaza virtual donde debemos estar todos los mexicanos.

FRANCISCO JAVIER CASTELLÓN FONSECA,
Presidente Municipal de Tepic, Nayarit.

Tepic, Nayarit 15 de septiembre de 2020