¡Estoy curado de espantos!

Mi estimado candidato: Permíteme desearte lo mejor en esta aventura política. Mis deseos, te lo digo con franqueza, son sinceros, porque sé perfectamente que te inscribiste en esta contienda con la idea de buscar el bienestar de tu pueblo, aunque aquí el asunto sería cómo y a quiénes piensas servir.

Desconozco cuál es tu capacidad, pero, ¿en verdad te consideras apto para el cargo? Ojalá y así sea; sin embargo, he de hablarte de frente: Podrás hablar una y mil cosas y hasta pudieras impactar con promesas que distan mucho de la realidad y decir que vas a cambiar el volcán o el cerrito de Cristo Rey hacia el lado opuesto, pero ¿quién te lo va a creer?….

Como ciudadano maduro te digo: ¡No me vengas con cuentos!… Tienes que ser realista. No hagas cuentas alegres porque estoy seguro que ni siquiera sabes a cuánto asciende tu presupuesto. Y si es tu objetivo gobernar al municipio déjame advertirte desde ahorita: No va a ser nada fácil… No soy adivino ni brujo de Catemaco o de Jomulco, pero puedo afirmar que vas a recibir un Ayuntamiento desastroso, lleno de deudas, personal innecesario, documentos e inventarios en desorden y cosas por el estilo.

Quizás no te has dado cuenta, pero he seguido de cerca tu campaña. Te he visto encabezar los brigadeos, realizar visitas domiciliarias y me he colado a tus reuniones… Ja ja ja ja ja, ¿verdad que no me has reconocido?… Seguro piensas verme con cámara y grabadora en mano, mi chaleco reportero, pluma y cuaderno. La cachucha, los lentes oscuros, mis huaraches y el bigote postizo me han servido de mucho. Estos disfraces me han dado buenos resultados. Me has saludado sin reconocerme, y al estrechar mi mano te sonríes y hasta me has abrazado. Tú en tu papel, yo en el mío.

De esta manera me he hecho presente en tus reuniones y así me doy cuenta que a todo mundo saludas. Tocas puertas, te metes a corrales, a fincas ostentosas y a chozas o casuchas. Abrazas a fulano y a sutano, a mengano y a perengano y hasta pides que te tomen la foto para luego “subirla” al facebook o enviarla a los medios. Quieres pues crearte una imagen, pero te pregunto, ¿es esa tu verdadera imagen?….

Ahora que escribo estas líneas -te confieso- brota por mi rostro una leve sonrisa. Más bien creo que sería una mueca. Y es que recuerdo campañas anteriores y avisto en el tiempo a aquellos que ya han gobernado al municipio o que se han sentado en una de esas lujosas sillas de la Cámara de Diputados.

En sus campañas ¡eran igualitos que tú!, muy saludadores, muy dadivosos y también le sonreían a todo mundo, pero ¿sabes qué pasó luego de asumir el poder?…. A los días empezaron a exhibir su verdadera personalidad y llegaron al punto de desconocerte, o de plano optaron por esconderse u ordenarles a sus asistentes que te dijeran que estabas en una reunión o que andaban en Tepic gestionando presuntas obras… ¿Quién me garantiza que no vas a seguir los mismos pasos de ellos?

Por eso te reafirmo, no te va a resultar fácil convencerme. O para ser más directo, ¡ya estoy curado de espantos!… Pero ojalá y no sea este tu caso y que en verdad estés dispuesto a buscar el desarrollo de tu pueblo y ayudar a la gente. Y te recomiendo: Gobierna para todos, pero por favor, ¡piensa más en los necesitados!

Oye, por cierto, ya faltan escasos días para que finalice la campaña. ¿Cómo te has sentido hasta ahora? ¿Cómo palpas la situación?…. ¿Verdad que no ha sido fácil? Y a estas alturas seguro empiezas a darte cuenta de tu realidad. Quizás te sientas seguro de obtener el triunfo, pero también sabes que para algunos de los que te acompañan en la fórmula las cosas no pintan bien.

Así es que, vete haciendo la idea que tendrás un Cabildo plural…. Y mira, el espacio se me agota. Por hoy te dejo estas reflexiones y termino diciéndote: ¡Acelera!, el reloj político avanza. ¡Tienes que meter el acelerador!…. Sí, sí, sí, ya sé, también la final de fútbol distrae tu atención, pero no te queda de otra, te metiste a esta danza, ¡ahora te aguantas!

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