En Cruz Roja asustan, dicen

Ixtlán del Río//Francisco J. nieves
Construidas hace ya algunos lustros, las instalaciones de la Cruz Roja de Ixtlán son muy cómodas. Salas y pasillos lucen totalmente limpios, impecables. Todo está en su sitio. Los encargados se han dado a la tarea de mantenerlas en buen estado. Son muy metódicos.
Pero, ¿saben qué?, dicen que a veces se percibe un ambiente medio tenebroso, como si alguien estuviese presente observándolo todo… alguien invisible; y esto puede ocurrir a cualquier hora del día.

Más sorprendente aún son los inexplicables ruidos y quejidos que a veces se escuchan por la noche, ¡y sin haber pacientes!

Cuentan también que en ocasiones se oyen puertas que se abren o se cierran, que se escuchan como si alguien de pronto abriera las llaves de agua o como si le bajaran al depósito de las tazas de baño.

Más de algún trabajador ha resultado sorprendido por estos extraños sucesos, entre ellos una mujer que, al escuchar toquidos en una puerta interior, se levantó a abrir pensando que se trataba de un compañero socorrista, pero una fuerza venida quien sabe de dónde le impidió abrir la puerta, como si alguien la hubiese estado “jalando”.

Quejidos lastimosos se escuchan casi a diario. A veces se oyen hasta gritos y rechinar de dientes, llantos, lamentos y silbidos no muy comunes.

No hace mucho un trabajador escuchaba música, reposando tranquilamente. Luego fue al baño, pero al regresar escuchó que se reiniciaba una computadora, pero el equipo no estaba encendido a esa hora.

Médicos y socorristas parecen ya estar acostumbrados a esta situación, aunque de vez en cuando se sobresaltan por estos sucesos que al parecer no pertenecen al mundo de lo normal.

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