DESPRECIO ABSOLUTO A LAS ANCESTRALES CEREMONIAS AUTÓCTONAS

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Buen quemón se ha dado de nueva cuenta la senadora panista Lily Téllez, al criticar las ancestrales tradiciones de los pueblos originarios, llamándolas “supercherías”, despreciando así las raíces de las que muchos mexicanos nos sentimos muy orgullosos.

Sin embargo, es obvio que de lo que se trató fue de querer desprestigiar al presidente Andrés López Obrador (AMLO), por ser el principal protagonista de una limpia espiritual, rito que está presente en nuestro suelo, quizás desde hace miles de años.

Pero por lo visto, le salió el tiro por la culata a la sonorense que ahora se las da de una especie de “Madre Teresa de Calcuta”, queriendo aparentar lo que no es, pues es sabido que la basura se esconde mejor en la basura, por todo lo que ha estado despotricando en contra del aborto y de cómo el doctor Hugo López Gatell ha estado llevando el tema de la contingencia sanitaria que ya se alargó más de lo esperado; pero la señora Téllez acusa a López Gatell como si en realidad fuera el culpable de que se haya expandido y extendido tanto tiempo algo que en un principio se creyó que duraría cuando mucho tres meses, cuatro a lo máximo y que ya llegó a los ocho meses y, que de haberse contemplado un poco más de 30 mil decesos por la epidemia, ahora rebasa los 91mil muertos.

Y Lily Téllez se le lanza a la yugular a López Gatell cuando éste compareció ante el Senado de la República, como si él fuera el responsable acusándolo de no haber hecho bien las cosas, sin dilucidar siquiera la Senadora que qué más pudo haber hecho el Subsecretario de Salud, porque nadie está obligado a hacer lo imposible; sin embargo, al parecer todo fue puro ruido mediático por parte de la señora Téllez y nomás para hacer la mosca chillar, porque el trabajo del Sector Salud y, en específico, el trabajo de López Gatell ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud, y algunos otros sectores de Salud de varias partes del mundo.

Y en cuanto al tema del aborto, posiblemente algo tenga qué esconder la Senadora sonorense, pues se ha documentado muchas veces que, cuando alguien se declara enemigo acérrimo de algo, es porque probablemente tenga algo que esconder, como los que se dicen enemigos de las preferencias sexuales de otras personas y luego se descubre que les gusta el arroz con popote a más no poder; esto se ha visto frecuentemente con congresistas del vecino país del norte. Y si Lily Téllez a cada rato se declara enemiga y en contra del aborto, es porque podría estar escondiendo algo ya sea personal o familiar, y de ahí su gran trauma al respecto. Aclaro: podría, y no es que tenga alguna cola por ahí que le pudieran pisar si se llegara a investigar a fondo en su pasado. Porque como dijera “El Principito: uno nunca sabe”.

Y esto del desprecio y discriminación respecto a las ancestrales tradiciones autóctonas, existen en nuestro país varios sectores, de todos los estratos sociales, que desprecian y se burlan de esas ancestrales tradiciones como de limpias con yerbas y, desde luego, de sus ritos y ceremonias y hasta de la herbolaria que a mucha gente les ha salvado la vida.

Entre los mexicanos hay quienes se sienten más europeos que los habitantes de aquel continente allende la Mar Océano; sin embargo, también los hay –entre los que me incluyo- que nos sentimos muy orgullosos de nuestras raíces autóctonas, de nuestros ancestros indígenas, de los que también llevamos su sangre. Pero hay mexicanos que discriminan a los pueblos originarios, como el excanciller Jorge G. Castañeda Gutman, quien fue declarado persona non grata en Oaxaca por referirse en forma despectiva a uno de sus pueblos originarios.

Y para no ir tan lejos, aquí tenemos el ejemplo del exgobernador Roberto Sandoval Castañeda que, cuando se estaba derrumbando el proyecto de la presa Las Cruces, que bloquearía el río San Pedro, despotricó en contra de los opositores a esa presa, y que posiblemente quedó en el olvido; Sandoval Castañeda criticaba que se pusiera de pretexto que se iban a cubrir de agua antiguos centros ceremoniales y poblaciones. Y recuerdo que en una entrevista banquetera, Roberto Sandoval decía a los reporteros que cómo era posible que veneraran a una piedra, “imagínate, a una piedra”, así decía el exgobernador nayarita.

Pero tal vez lo que ignoraba o no daba por hecho Sandoval Castañeda, que posiblemente esa piedra tenía cientos o quizás miles de años venerándose antes que cualquier figura religiosa que se venera hoy en día en cualquier Iglesia.

Sea pues. Vale.