DE VIDEOS A VIDEOS Y DE ACCIONES A REACCIONES

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Ha quedado evidentemente claro que hay de video-escándalos a video-escándalos. Pues cuando en el 2004 en el programa “El Mañanero” de Víctor Trujillo personificando a Brozo, se dio a conocer en televisión abierta el video en donde René Bejarano, quien precisamente estaba ahí presente en ese programa televisivo, recibía pacas de dinero de parte del argentino Carlos Ahumada, y en donde hasta se embolsa las ligas que sujetaban las fajas de billetes, mucha gente festejó que se descubriera esta trama de un perredista supuestamente corrupto, e inclusive, muchos panistas, priistas y militantes de otros partidos hasta lo festejaron.

Y tan lo festejaron, porque daban por hecho que el entonces jefe de gobierno del otrora Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), estaría involucrado en todo eso y hundido hasta el cuello. Sin embargo, el tiempo dio la razón a quien la tenía y se comprobó que AMLO no tenía nada qué ver con las andanzas del también esposo de la política Dolores Padierna.

Otro político, Carlos Ímaz, también perteneciente al Partido de la Revolución Democrática (PRD), y que cuando apareció dicho video haciéndose público, era delegado en Tlalpan, después de haber presidido la dirigencia del PRD en la ciudad de México, se puso el guarache antes de espinarse, pues antes de que otra cosa sucediera, levantó la mano para indicar que también él había recibido dinero de Carlos Ahumada; tal vez sabedor que así como se había dado a conocer el video en donde aparece René Bejarano, al poco tiempo podrían hacer público otro en donde él, Carlos Ímaz, apareciera también recibiendo pacas de dinero, tal y como sin que al parecer nadie lo presionara, él solito dijo que estaba involucrado con las andanzas del argentino avecindado en nuestro país, teniendo un tórrido romance con la señora Rosario Robles Berlanga, hoy presa por varios señalamientos de una aparente estafa maestra.

Y ahora que aparece un video en donde unos panistas están recibiendo pacas de dinero, supuestamente de parte de Emilio Lozoya Austin, tanto panistas como priistas se han desgarrado las vestiduras tratando de desligarse de lo que pasó en dicho video reciente; unos, los primeros, porque se dice que los que cuentan, recogen y meten en maletas las pacas del dinero, están seriamente relacionados con altos miembros del Partido Acción Nacional (PAN), y los otros, porque señalan que Lozoya Austin, jamás ha pertenecido al otrora partido aplanadora, el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Y más se quieren zafar tanto panistas como priistas, ahora que aparentemente ha salido a la luz, una supuesta declaración en 63 fojas, del exdirector de Pemex en la pasada administración, en donde involucra a personajes pesados de la política, no nada más panistas y priistas, sino de otros partidos políticos y en donde también embarra a dos candidatos a la Presidencia de la República: Ricardo Anaya y José Antonio Meade.

Y la diferencia entre el actuar de los involucrados en el 2004, a los de este 2020, estriba en que los perredistas de aquel entonces no se echaron para atrás, sino que apechugaron todos los señalamientos y, como se dice, Carlos Ímaz reconoció abiertamente su culpabilidad espontáneamente, antes quizás de que lo fueran a acusar de otras, en que las autoridades de ese entonces aprovecharan la situación para darle el tiro de gracia aún más a la figura de AMLO.

Sin embargo, hoy en día, todos los señalados por Emilio Lozoya en sus declaraciones, tratan de desligarse a como dé lugar, haciéndole al San Pedro, negando todas las acusaciones e incluso, como Ricardo Anaya, que hasta demandó por daño moral al testigo colaborador, Lozoya Austin; y claro que no nada más este niño rico se ha sentido ofendido al ser señalado, sino también ya otros personajes están tomando medidas reaccionarias en contra de las declaraciones en donde han sido nombrados.

Y si bien algunos analistas han estado poniendo énfasis que en todo lo que se haga público en cuanto a lo que esté dando a conocer Emilio Lozoya Austin, se invalidará como pruebas acusatorias, por lo pronto, al menos ya se dio a conocer que podría ser cierto todo lo que se rumoraba entre la opinión pública: de que al menos desde hace tres sexenios presidenciales todo ha sido un cochinero en detrimento de nuestro país y, por ende, de la población mexicana, al estar subastando a nuestra ya de por sí depauperada Nación, con tantas privatizaciones que diezmaron y mermaron enormemente las arcas nacionales.

Sea pues. Vale.