CON PRECAUCIÓN: ASIENTOS PREFERENCIALES

Sergio Mejía Cano

Hay algunos camiones del servicio de transporte urbano aquí en Tepic, que traen entre los principales asientos más cercanos al conductor un color amarillo, unos pintados ex profeso y otros ya de fábrica, no todos los camiones, sobre todo los más nuevos porque los más antiguos no y si alguna vez los pintaron de este color ya se desvaneció la pintura, pero se observan algunos rasgos de esa pintura.

Se supone que estos asientos son preferenciales para personas con capacidades de
locomoción diferentes, mujeres embarazadas, invidentes y personas de la tercera edad; sin embargo, en la práctica eso de que sean preferenciales es un decir, ya que las unidades, la mayoría si no es que todas, no ostentan algún letrero que haga referencia al propósito de que por eso son de otro color dichos asientos, además de estar cercanos al conductor del camión, porque por lo regular los ocupan todos los pasajeros de la edad que sea y sin que el chofer ponga orden cuando alguien para quien están destinados dichos asientos va viajando de pie porque los van ocupando personas más jóvenes a los que no se les mira que tengan capacidades locomotoras diferentes o tal vez porque nadie les ha dicho que esos asientos los tienen que ocupar principalmente las personas a quien están destinados.

Pero es de entender que dichos asientos de color amarillo en los camiones los ocupe toda clase de pasaje debido a que precisamente no hay un letrero que indique que se debe dar preferencia para ocuparlos a otras personas, y desde luego que el conductor de la unidad, si es posible que lo haga aprovechando un alto en un semáforo les indique a personas jóvenes y sanas que deben de dejarle el asiento ya sea a alguien de la tercera edad, mujer embarazada, invidente o con algún tipo de discapacidad que el movimiento del camión ponga en riesgo su integridad física; sin embargo, sí es necesario un letrero porque a la mejor mucha gente no está enterada del porqué son de color amarillo esos asientos porque tal vez piensen que son de otro color porque ya no hubo del mismo color que los demás y completaron los asientos con los de otro color, entonces así con un letrero que indique que son preferenciales para cierto tipo de gente, así ya estarán enterados quienes ocupen esos asientos en vez de los que tienen la preferencia y así los desocupen.

Resulta curioso que por ejemplo en la ciudad de Guadalajara, en el vecino estado de Jalisco, sí se respeten los asientos preferenciales tanto en los camiones, así como en el Macrobús y en el Tren Ligero, porque se dan casos en que así vayan atestados, la mayoría de las veces si no van viajando personas para quien están destinados esos asientos amarillos, permanecen vacíos, sin ocupar, aunque hay ocasiones en que no falta la mamá que sienta ahí a sus pequeños y cuando sube alguien con el derecho a ese tipo de asientos algunas mamás no levantan a sus críos, pero otras sí. Pero también se han dado casos en que una mamá con dos o más niños y otro en brazos ocupa estos asientos sintiéndose con el derecho por traer a un pequeño en sus brazos; y he aquí que cierto día sucedió el hecho de que al ir una señora con tres pequeños y otro en los brazos ocupando cuatro de estos asientos preferenciales, aborda el Macrobús una señora de la tercera edad y le pide uno de los asientos a la mamá de los niños y la mamá se niega alegando que eran niños y que por qué se iban a ir de pie, que se podían caer en una frenada brusca o arrancón ídem. Pues sí mamacita, le dijo la señora de la tercera edad, pero resulta que esos asientos no son para mujeres con niños. Y esto se lo dijo señalándole la ventana en donde están estos asientos amarillos en donde hay unos símbolos indicando quién tiene la preferencia para ocuparlos, y dichos símbolos son los de una figura de varón con bastón, una silla de ruedas, una mujer embarazada y la de un invidente simbolizada con un ojo atravesado con una raya diagonal. Y la señora de la tercera edad le dijo a la mamá de los niños que ni ella tenía derecho a esos lugares porque ya no estaba embarazada y el símbolo señala a una mujer embarazada y no a una cargando un niño, así que levántate también tú, le dijo la anciana.

Claro que no habría que ser tan drásticos, ya que se entiende que si se determinó que cierto tipo de personas tengan derecho a un asiento preferencial, pero en mientras que lo ocupe otra persona y que se levante en cuanto vea que aborda la unidad alguien mayor o con falta de habilidad para ir de pie o invidente.

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