UNA DEMOCRACIA MEXICANA MUY CUESTIONADA

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Pues por fin se cumplió la sentencia o posiblemente consigna de cancelar las candidaturas de Félix Salgado Macedonio y Raúl Morón Orozco, para las gubernaturas de los estados de Guerrero y Michoacán, respectivamente. Hecho que posiblemente siente un precedente o tal vez un parte aguas en cómo se maneja la democracia en México que, de por sí, no pasa de ser incipiente así se diga que se practica posterior al derrocamiento de Porfirio Díaz.

El artículo 35 constitucional señala que las prerrogativas de los mexicanos son votar y ser votados, para todos los cargos de elección popular y nombrados para cualquier otro empleo o comisión, teniendo las cualidades que establezca la ley.

Desde luego que esas cualidades son los requisitos como ser mexicano por nacimiento e hijo de padres mexicanos, aunque en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari se reformaron los requisitos en cuanto a los padres, con la finalidad de darle entrada a Vicente Fox Quesada, cuyos padres, al menos uno de ellos no era mexicano; pero esa es otra historia.

Lo ingrato ahora es que una corte que, se supone tiene que cumplir con los lineamientos constitucionales en todo tiempo, niega las candidaturas antes dichas, avalando la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE), que la integran unos consejeros, sobre todo dos de ellos, el consejero presidente Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, que han puesto a pensar mal a una gran mayoría de mexicanos, sean simpatizantes del partido al que pertenecen estos dos personajes políticos o no, sino ciudadanos comprometidos con el cumplimiento de las leyes emanadas de la Carta Magna; y ese mal pensamiento se da por la actitud tan cargada hacia un sólo lado, dando a entender claramente que dichos consejeros han estado actuando por consigna bajo el disfraz de supuestamente estar cumpliendo con lo que dicta la Constitución Política de nuestro país, aunque no del todo, porque ahora que se metieron al ojo del huracán, han sido cuestionados por el salario que perciben que es más alto que el del Presidente de la República, siendo que no deberían de ganar más, y al parecer esto no es algo que les interese precisamente porque va en contra de sus intereses personales.

Pero lo que pasa es que los mismos legisladores de antaño fueron deformando la misma Constitución hasta convertirla en un galimatías o en un “bodrio”, tal y como lo afirmara alguna vez el priista convertido en panista, Juan José Rodríguez Prats. Porque si bien la misma Carta Magna establece que todo mexicano puede votar y ser votado, a varios legisladores al parecer no le gustó que quedara tal cual, con la esencia absoluta de nada más ser mexicano para poder ser votado, porque después se le añadió en una ley secundaria, que cualquier aspirante a un puesto de elección popular tendría que pertenecer a un partido político, sin embargo, como esto es a todas luces anticonstitucional y las candidaturas independientes se comenzaron a poner de moda, entonces se le agregó el requisito que los candidatos independientes tendrían que presentar un tanto por ciento del padrón electoral para poder llegar a ser candidatos, siendo que esto claramente se opone al espíritu del artículo 35 constitucional, pero así lo dejaron y así está; sin embargo, tal vez para los consejeros del INE y ahora para el tribunal electoral que desechó las candidaturas de Salgado Macedonio y Morón Orozco no fue suficiente, porque le buscaron por todos los medios posibles encontrar alguna anomalía que apoyara el sustento de que violaron alguna ley o disposición y así darles para atrás a las aspiraciones de estos aspirantes a gobernar sus estados natales.

Si los consejeros del INE han sido coaccionados por grupos conservadores, quiere decir que tienen temor de que de llegar a gobernar el estado de Guerrero Félix Salgado, investigue cómo fue que Diego Fernández de Ceballos se hizo de los terrenos que se dice ahora son de su propiedad en Punta Diamante y así, destapar una cloaca de donde saldrían infinidad de posibles corruptelas de las que muchos mexicanos hablan, pero que no sale a la luz el cómo y el porqué Fernández de Ceballos tiene esos terrenos y, por ende, una supuesta gran fortuna.

Y en cuanto a Raúl Morón, tal vez se tema que le saque algunos trapitos al Sol a Silvano Aureoles Conejo, el actual gobernador de Michoacán, quien al parecer cuenta con un pasado algo oscuro y además, ya se cuestiona su actuar como gobernante en que ha dejado mucho qué desear, y no desea ser investigado.

Sea pues. Vale.