Periodico Express de Nayarit
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**Ratero y miserable
**Candil de la calle
**Alcalde al que le vale madre su pueblo
**Lo justo para los trabajadores

2017 / 01 / 11

CUANDO LA INCONGRUENCIA ES TU VIDA y tus acciones no son más que el reflejo de una podredumbre  a ojos vistos, y aunque te veas frente al espejo y repitas miles de veces que eres todo lo contrario, ni tú te vas a creer esas mentiras, porque la realidad la vas a estar viviendo y los ojos ajenos no están tapados con billetes  de a veinte pesos. Es como cuando te dicen: ¡ratero!, y argumentas que “nomás poquito”, que al final de cuentas es lo mismo,  y sí lo eres. Es como cuando uno de tus trabajadores te grita: ¡miserable! Tú contestas, “nomás poquito”, pero de todas formas sí lo eres.

LAYÍN Y SUS LOCURAS han hecho del pueblo del estado de Nayarit un sinónimo de raza estúpida y salvaje. Eso es algo imperdonable para este alcalde de San Blas que con su risita de idiota campirano se cree chistoso, guapo  e inteligente solamente porque a los que se le acercan les obsequia billetes azules de 20 pesos. Por segunda vez ha hecho de la administración municipal en San Blas, cuna de sus ocurrencias, lastimando donde más le duele al pueblo, a sus trabajadores, al pueblo en general: desviando recursos económicos que debieran ser para sus pagos laborales, para necesidades prioritarias NO  para fomentar el vicio, la corrupción. Como buen candil de la calle, derrocha millones de pesos mientras a sus trabajadores municipales y a varios de sus empresas los tiene sin tragar. Muchos de ellos lo recuerdan, porque gracias a ese altruismo ramplón, las familias de los trabajadores se quedaron sin cena navideña y muchos niños sin juguetes, porque para ellos no hubo pagos, pero para los bailes, la birria, la cerveza, el vino y la droga hasta le sobró.

MUNICIPIO POBRE, ALCALDE MILLONARIO es el binomio San Blas – Layín. Pueblo sin buenos servicios. Abandonado, fantasma y sin posibilidades de recuperar su atractivo turístico porque el que debiera de gobernar anda caliente por ser gobernador, y hasta presume de independiente, cuando todo mundo sabe que depende gravemente de grupos non gratos para las leyes mexicanas y locales, así como de grupos que mucho han dañado al estado. Un representante de Julión Álvarez,dijo que por una presentación, su artista no cobraba menos de un millón de dólares. Así que una mentira más, es informar que vino gratis y de buen modo. Los artistas otros, como la guapérrima Maribel Guardia, no es tan cara, pero solo comparando con lo que cobró el chiapaneco.  El municipio histórico y bello como San Blas, es pobre, al igual que su raza, sus trabajadores, aunque tienen un alcalde que es millonario. Gasta a lo burro y le vale madre que sus trabajadores no tengan el pago que por ley les corresponde.

LO JUSTO PARA LOS TRABAJADORES, “NO NOMÁS POQUITO”, se les debe de pagar lo que se les adeuda, sin engaños. Mientras millones de pesos son tirados a la basura en loco afán de promocionarse para gobernador, la pobreza de sus empleados es manifiesta. El argumento es que no hay dinero. Esa fraternidad que presume al resto de Nayarit, la debe aplicar  a su propia gente, a su pueblo, a su municipio. Va y hace caridad a otros pueblos mientras su gente no tiene completo el ingreso. Esa presunción de tener millones de pesos  contrasta con la del alcalde pobre que no tiene ni para la nómina. Esos millones de pesos que se van en vinos adulterados, bien pudieran ser destinados a la salud de los sanblasenses y no a ocasionar daños. Las carretonadas de billetes que se reparten como limosnas  al pueblo y que pavimentan las calles para que de ahí los recojan los humillados, bien pudiera destinarse a arreglar servicios. Lo más despreciable del alcalde de San Blas, es que sigue sin voltear a sus trabajadores, pero sigue presumiendo de que quiere mucho a los nayaritas y que si llegara a ser gobernador, les va a cambiar el mundo, cuando a la pobre gente de San Blas y sus familias, no les ha hecho justicia, “ni nomás tantito”.

La calidad moral de Layín, es igual a los orines que regala como tequila, QUE ME SIGA LA TAMBORA.