SIN CALENTURAS AJENAS

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas

SIN CALENTURAS AJENAS
Siempre debe ser así, pero es más recomendable estar en paz, tranquilos, en esta época que nosotros mismos esperamos para vivirla en armonía.

No importa que en esta época se atraviesen los días para definir alianzas y candidaturas, para los cargos de elección popular que habrán de disputarse el próximo año.

Lo primero que debemos ver es que quienes tienen el control de la clase política son los mismos desde hace muchos años, tantos, que han perfeccionado su capacidad para reinventarse.

No debemos perder de vista que con el propósito de no verse abandonados por la simpatía de los ciudadanos, a veces les da por abrirle la puerta a uno que otro cuadro nuevo para oxigenar sus propios intereses.

Tampoco debemos ignorar que entre sus capacidades está la de saber negociar, sobre todo cuando el pastel que se repartirá es tan grande como el que veremos en el 2021.

Los políticos saben bien como hacer la repartición y no únicamente de candidaturas, sino también de puestos en la función pública que abarcan los tres órdenes de gobierno.

Es por ello que nosotros como simples ciudadanos no tenemos porqué pelearnos, pues lo más seguro es que a la inmensa mayoría de nosotros no nos tocará ser beneficiarios de todo lo que se repartirá.

Al contrario, hay que estar con la mente abierta para votar por los menos peores, cuando menos, para evitar, entre otras cosas, que los que lleguen vayan acompañados de sujetos que al subirse en un ladrillo se vean a la altura de una clase privilegiada que tiene el derecho de ningunear a los demás.

Las calenturas ajenas hay que dejárselas a los que quieren sacarse la lotería con una chamba de gatos, pero si podemos, con nuestro voto hay que impedir que agarren hueso los que traen la idea de pisotear.

SECRETO A VOCES: Dicen que a los que traigan temperatura alta hay que diagnosticarles COVID-19, para que nadie se les quiera acercar.