ROBOS, DESMANTELAMIENTOS Y DESTRUCCIONES EN ESCUELAS PÚBLICAS

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Se ha documentado que aquí, en la ciudad de Tepic, aprovechando la ausencia de clases, varias escuelas, sobre todo primarias y también planteles de preescolar, han sido robadas sustrayendo cuanta cosa de valor se encontraba en su interior, sin que hasta hoy se le haya puesto un freno definitivo a estos saqueos por demás infames, y más, porque al pertenecer a la educación pública, se entiende que es en detrimento de las arcas públicas.

Lo malo de todo esto es el tiempo que llevará la reposición de todo el material robado; pero más aún, la pérdida de datos administrativos y de registro que hayan estado capturados en las memorias de las computadoras que se llevaron los ladrones, sobre todo si no se guardaron los archivos en papel una vez ya pasados a la memoria digital; porque últimamente ha sido una práctica común que, una vez capturados los registros de todo tipo, tales como los gastos de los mismos planteles, así como currículos del alumnado y profesores y todo tipo de archivos necesarios, se destruye la mayoría o todo lo que estaba en papel con la creencia de que ya una vez guardados en discos o memorias ya no tenía caso seguir con los archivos en papel.

Ojalá y no sea este el caso y que aún se conserven en papel todos los documentos importantes, porque de no ser así, la pérdida de los registros significará un claro viacrucis para los padres de familia, así como para las mismas direcciones de las escuelas, al no poder comprobar, quizás, gastos de la misma escuela en todo lo que se haya devengado en cuestión de mantenimiento y de todo lo que se tenga que verificar en cuanto al presupuesto que se designó a cada escuela.

Pero esto del robo a los planteles escolares de educación y enseñanza pública, que son los que más se han estado dando, no es privativo de la capital nayarita y posiblemente de otros municipios de Nayarit, sino que a través de los medios informativos, se ha dado a conocer que también en otras entidades del país ha sucedido algo similar.

Por ejemplo, en la Zona Metropolitana de Guadalajara se ha informado últimamente que son varias las escuelas de educación básica, sobre todo púbicas, que no nada más han sido saqueadas, robadas, sino que también han sido prácticamente desmanteladas, víctimas no nada más de robos de todo lo que existía de valor en su interior, sino que a la mayoría de estos planteles educativos los han dejado hasta sin ventanas, llevándose o desprendiendo los cables de la luz, las tazas y lavabos de los baños, puertas de los mismos y hasta tuberías en algunas de ellas.

En el portal de internet denominado “Página 24-Jalisco”, se da detalle de cómo varias escuelas han sido víctimas no nada más de robo de cosas que pudieran tener algo de valor económico, sino también del vandalismo al dejarlas prácticamente casi en obra negra. En este portal se informa que el municipio más afectado es el de Zapopan, siguiendo el de Guadalajara y después el de Tonalá, luego Tlaquepaque y por último Tlajomulco; sin embargo, en este último es en donde recientemente se ha informado que es en donde han saqueado más planteles educativos y en donde hasta puertas y ventanas se han llevado los supuestos ladrones.

Y es precisamente este punto del desmantelamiento de dichas escuelas lo que podría llamar más la atención, porque si roban algo que les podría producir alguna ganancia a los rateros, pues ni modo; pero destruir las escuelas, pues como que ya le da otro sentido al asunto, porque ¿qué caso tendría destruir una escuela después de robar lo de más valor, si ningún posible beneficio acarrearía a los ladrones?

Se entiende que para todo hay gente; pero ¿quién en su sano juicio atentaría contra el edificio de un plantel educativo si es para el bien de la niñez? Quienes se han llevado ventanas, puertas, retretes y lavabos, ¿acaso no le tuvieron amor a su escuela que en cierta forma les podría traer buenos recuerdos?

Sin embargo, algo tendría que ver la descomposición de la sociedad, porque allá a principios de la década de los años 80 del siglo pasado, se informaba en algunos medios informativos, respecto a los asaltos a mano armada, los rateros ya no se conformaban con robar a sus víctimas, sino que las asesinaban después de robarlas; “te robo y te mato”, era el pie de esos artículos. Así que hoy en día, pasa algo parecido con las escuelas que roban: te robo y te destruyo; ¿con qué o cuál fin?

Algo similar como cuando aquí en Tepic se informa sobre los atentados a los pozos abastecedores de agua.

Sea pues. Vale.