PROBABLE VÍCTIMA DE LAS CIRCUNSTANCIAS; PERO NO RESPONSABLE

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Lamentablemente falleció la mujer que se dijo ser la única sobreviviente del percance en la autopista Tepic-Guadalajara, debido a la gravedad de sus lesiones en más de un 90 por ciento de su cuerpo, y que por lo mismo no se permitió que se le trasladara a Guadalajara, Jalisco, porque de acuerdo a los médicos que la atendían, no soportaría el traslado inmediato tal y como se tenía previsto.

Y de acuerdo a personas versadas en lesiones por quemaduras corporales, si bien el exterior de un cuerpo dañado por fuego da a entender la gravedad, por dentro podría ser peor el daño, por lo que este daño interno pudo ser determinante en el deceso de la señora que había logrado sobrevivir y que infortunadamente perdió la batalla por su vida.

Es común que por lo regular, cuando sucede un accidente automovilístico tanto en carretera como en zonas urbanas, se dictamine a priori que la responsabilidad se le atribuya a uno de los muertos, si es que los hay, y aunque no hayan ido manejando ninguno de los vehículos involucrados, se determine que ese muertito tuvo la culpa, y así ya no entrar en más trámites, y fin del asunto. Desde luego que no se generaliza; pero se han dado casos.

Y ahora, en un boletín de prensa difundido por la Fiscalía del Estado de Nayarit, y que se dio a conocer en diversos medios informativos tanto locales como nacionales, se determina como responsable del accidente en la autopista al chofer de la pipa siniestrada, cargada supuestamente con gal LP, debido a los peritajes hechos, así como información de testigos y demás investigaciones determinantes, se llegó a la conclusión de que fue el chofer “el que provocó” dicho accidente, también por falta de precaución al no llevar la distancia debida ante un vehículo que le precedía.

En los primeros informes que se dieron a conocer a la opinión pública, se dijo que el chofer posiblemente había perdido el control del vehículo con doble remolque y que se había golpeado contra el muro de contención de la autopista. Así lo confirmó, aunque de manera preliminar, el secretario General de Gobierno, Antonio Serrano, en un noticiero de El Heraldo, conducido por Salvador García Soto; sin embargo, poco después, se dijo que el tráiler con doble remolque había alcanzado a otro vehículo y que al impacto se volteó golpeando el muro, así como la carretera por lo que dio origen a la explosión que tanto daño causó.

Se entiende que los peritos, por más truchas que sean en deducciones y peritajes en sí, sus estudios son teóricos, mas no prácticos o en campo, sino que se basan en estudios científicos de las posibilidades y probabilidades. Así que esto de declarar como responsable al chofer de la pipa, así como así, es aventurarse precipitadamente sin tomar en cuenta factores determinantes que pudieron ser la probable causa y de que el chofer sufrió los factores de la causa en sí que bien pudo ser algún tipo de falla mecánica; por lo que el chofer podría ser declarado más bien probable causante mas no responsable, sino más bien, una víctima de las circunstancias.

Es común que la mayoría de los testigos tergiversen lo que vieron o miraron en realidad, y desde luego, decir que uno o más de los vehículos involucrados iban a “exceso de velocidad”, aunque no sea así, pues para una persona que está inmóvil, cualquier vehículo se lo podría imaginar que va a exceso de velocidad; y conforme van pasando las horas, tiende a desdecirse de lo que antes había afirmado.

Ahora bien: una empresa transportista no le va a soltar un vehículo con doble remolque a quien no considere realmente capacitado para su manejo, sino a quien ha demostrado la pericia suficiente en todos los sentidos, tanto de precaución como conocedor de reglas de tránsito vehicular en carreteras federales y de manejo de materiales y residuos peligrosos.

Y los peritos deberían de tomar en cuenta desde dónde venía rodando este vehículo siniestrado, el desgaste de los frenos, así como el estado anímico y físico del conductor, a quien ahora señalan como responsable y falto de precaución; también sin tomar en cuenta si le fallaron los frenos o su mismo cansancio lo hizo perder el control; porque no es nada fácil conducir un vehículo tan pesado y a distancias tan largas. Y además, se ha documentado que el doble remolque hace más difícil el control del vehículo, por el posible coleo que hace el segundo contenedor. He ahí el caso de una pipa con amoniaco al que se le desprendió el segundo remolque en la autopista Tepic-Villa Unión.

Sea pues. Vale.