Periodico Express de Nayarit
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¡USHHHH!; ¡POR FAVORRRR!

Francisco Javier Nieves Aguilar

2017 / 03 / 14

 ¡Qué malo es el miedo!, ¿eh?... Los seres humanos no estamos preparados para el miedo. No nos sabemos comportar con dignidad. No hay más que ver la cantidad de tarugadas que hacemos cuando tenemos miedo.
A continuación analizamos algunas situaciones típicas que nos provocan miedo y nuestra estúpida reacción ante éstas.

PRIMERA: Estás por la noche en la cama y oyes un ruido extraño. ¿Qué haces? ¡Te tapas con la sábana?.. ¡Muy bien! ¿Qué pasa? ¿Acaso la sábana es antibalas? ¿Que si viene un malo con un cuchillo no va a poder atravesarla, se le va a doblar la hoja?... ¡Hombre, por favor!

SEGUNDA: ¿Y cuando nos da por mirar debajo de la cama? ¡Hombre, que ya tenemos una edad! Además, suponiendo que haya un asesino debajo de la cama, ¿qué ganas mirando? ¡Que te mate antes!... Muy bien, fantástico. ¿Se imaginan que un día nos encontramos a alguien debajo de la cama? ¿Qué le diríamos?: “Buenas nocheeees... ¿Qué? Asesinando, ¿no?”.

TERCERA: Otra reacción estúpida ante el miedo es mirar dentro del ropero, que ya es el colmo. Porque, vamos a ver ¿a alguien le cabe un señor dentro del armario? Pero si el día que planchas no sabes dónde meter toda la ropa, ¿cómo se va a meter un wey ahí dentro?

CUARTA: Otra situación. Oyes un ruido raro en casa y te levantas en calzoncillos, y preguntas: “¿Hay alguien?”. ¡Pero qué crees!, ¿que si hay alguien te va a contestar?

Lo mejor es cuando llegas a la conclusión de que si hay alguien seguro que se esconde detrás de la puerta del cuarto de baño, y ¿qué haces?... Asomas la cabeza poco a poco, más que nada para que si hay alguien, te dé a gusto: ¡Ay!

QUINTA: Cuando nos van a poner una inyección, ¿qué hacemos?... ¡poner las nalgas duras para que la aguja rebote!; es que hay que ser ¿eh?... Sabemos que duele más, pero no podemos evitarlo.

SEXTA:- Más reacciones estúpidas que tiene el cuerpo por su cuenta. Gritar. Claro que sí, muy lógico. Si estás friendo un huevo y se te prende la sartén ¿qué se te ocurre? Gritar. Te pones a gritar como un loco: “¡Que se me queman los huevos! Y si viene otra persona, se une a ti con sus gritos: “¡Que se te queman los huevos! Pero ¿qué pretendemos? ¿Apagar el fuego a gritos? ¡Hombre, por favor!