Periodico Express de Nayarit
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DON REGAÑÓN: NO ES ARTÍCULO DE FE Y TAMPOCO ES PRÉDICA

Ignacio Javier González Angulo

2017 / 03 / 14

 Tepic, Nay. Martes 14 de marzo de 2017.- Tomado de “Una noche en el Orient Express”
Las familias no son unidades herméticas que toman el mismo derrotero. Van y vienen. Cada individuo tiene sus propios asuntos, traumas y planes. Unas veces encajan, otras chocan, dentro de esa unidad hay alianzas, roces y discrepancias que fluyen.

Tomado de la Homilía del Papa Francisco en Santa Marta, Ciudad del Vaticano, 06 de Mayo de 2015. Dos criterios para saber si el amor es verdadero o falso.
Jesús nos pide que permanezcamos en su amor. Hay dos criterios que nos ayudarán a distinguir el amor verdadero del no verdadero:

"El verdadero amor es concreto, está en las obras, es un amor constante. No es un simple entusiasmo. Incluso, muchas veces es un amor doloroso", fue lo que destacó el Papa Francisco en su mensaje de la Homilía de la Misa realizada en la Capilla de Santa Marta, en la que, para explicarnos de forma sencilla la forma en qué debemos permanecer en el amor de Dios, el Sumo Pontífice indicó que podemos ver el amor con dos sencillos criterios

El Santo Padre, nos recordó que el verdadero amor no puede aislarse, y que si está aislado, entonces no puede llamarse amor, es más bien una forma de egoísmo en la que buscamos nuestro propio beneficio. A continuación, reflexiona las palabras del Papa Francisco:

Jesús nos pide que permanezcamos en su amor. Hay dos criterios que nos ayudarán a distinguir el amor verdadero del no verdadero.

1.- Primer criterio: El amor está más en los hechos que en las palabras.
El amor no es un amor de telenovela, una fantasía, historias que hacen que el corazón palpite un poco, pero nada más. Está en los hechos concretos.

Jesús prevenía a los suyos diciéndoles: "No son aquellos que dicen «¡Señor! ¡Señor!» entrarán en el Reino de los Cielos, sino aquellos que han hecho la voluntad de mi Padre, que han observado mis mandamientos".

Es decir, el verdadero amor es concreto, está en las obras, es un amor constante. No es un simple entusiasmo. Incluso, muchas veces es un amor doloroso, pensemos en el amor de Jesús llevando la cruz. Pero las obras del amor son aquellas que Jesús nos enseña en el pasaje del capítulo 25 de San Mateo. Pero quien ama hace esto, el protocolo del juicio. Tenía hambre, me diste de comer, etcétera. Concreción. También las bienaventuranzas, que son el programa pastoral de Jesús, son concretas.
Una de las primeras herejías en el cristianismo fue la del pensamiento gnóstico, que hablaba de un Dios lejano… y carecía de concreción. En cambio, el amor del Padre fue concreto, envió a su Hijo… hecho carne para salvarnos.

2.- Segundo criterio: El amor comunica, no permanece aislado.
El amor da de sí mismo y recibe, se hace esa comunicación que existe entre el Padre y el Hijo. Comunicación que es obra del Espíritu Santo.

No existe el amor sin comunicarse, no existe el amor aislado. Pero alguno de ustedes podría decirme: "Pero Padre, los monjes y las monjas de clausura están aislados". Pero comunican... y tanto: con el Señor, también con quienes van a encontrar una palabra de Dios…

El verdadero amor no puede aislarse. Si está aislado, no es amor. Es una forma espiritualista de egoísmo, de permanecer encerrado en sí mismo, buscando el propio beneficio… Es egoísmo.

Resumiendo entonces, permanecer en el amor de Jesús significa «hacer» y «capacidad de comunicarse», de diálogo, tanto con el Señor como con nuestros hermanos.

La promesa del Padre para quienes permanecen en su amor
Es tan simple esto. Pero no es fácil. Porque el egoísmo, el propio interés nos atrae, y nos atrae para no hacer, y nos atrae para no comunicarnos. ¿Qué dice el Señor de aquellos que permanecerán en su amor? "Les he dicho estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea plena".

El Señor que permanece en el amor del Padre es gozoso, y si ustedes permanecerán en mi amor, su alegría será plena, una alegría que tantas veces viene junto a la cruz. Pero aquella alegría -Jesús mismo nos lo ha dicho- nadie nos la podrá quitar.

Pidamos al Señor que nos dé la gracia de la alegría, aquella alegría que el mundo no puede dar…Pero de eso hablaremos otro día, pero si quiere mándeme un twitazo a @doctornacho