Periodico Express de Nayarit
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CON PRECAUCIÓN: UNA DIGNIDAD BIEN IMPUESTA

Sergio Mejía Cano

2017 / 02 / 23

 El gobierno cubano ha mostrado dignidad al no permitirle la entrada a su país al expresidente mexicano Felipe Calderón Hinojosa, pues éste prácticamente se alegró de la muerte del Comandante Fidel Castro Ruz a través de las redes sociales; hecho por demás contrastante siendo que el señor Calderón Hinojosa se dice creyente religioso, porque la muerte de alguien, sea quien sea y haya sido como haya sido, no es para alegrar a nadie.

Malamente la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de nuestro país se está involucrando en este embrollo, porque si bien Calderón Hinojosa fue Presidente de la República Mexicana, hoy prácticamente es un ciudadano mexicano más, y no es el primero ni el último al que el gobierno cubano les podría negar la entrada a la isla mayor de las Antillas, pues el gobierno cubano está en todo su derecho de permitir o no quién entra a su territorio. Y hace mal la SRE de México en intervenir, porque jamás ha alzado la voz en contra del gobierno gringo que niega la entrada legal a infinidad de mexicanos a través de sus Consulados en nuestro país. Muchos mexicanos son rechazados para adquirir su visa y sin que se les retribuyan los gastos generados; entonces, ¿por qué en estos casos no dice nada la SRE?

Según los analistas, si bien las relaciones con Cuba mejoraron en el sexenio de Felipe Calderón, después de haber quedado muy deterioradas durante la administración de su antecesor Vicente Fox, poco a poco se fueron deteriorando de nuevo debido a las declaraciones emitidas por Calderón en contra del sistema de gobierno cubano; y más, cuando falleció Fidel Castro, en donde manifestó Calderón que a ver si ahora sí llegaba la democracia y la libertad a Cuba. Desde luego que tales expresiones no iban a caer muy bien que digamos en el gobierno cubano, de ahí que al igual que para millones de mexicanos, para el gobierno cubano el señor Felipe Calderón es también persona non grata.

Felipe Calderón no iba como turista a la isla del Caribe, sino a un evento celebrado por la disidencia cubana debido a la conmemoración de un aniversario luctuoso de uno de los dirigentes de esa disidencia, por lo que aunado a las declaraciones del expresidente mexicano en contra del régimen cubano, pues cómo era posible que el gobierno cubano recibiera a Calderón con los brazos abiertos. Y tal vez no nada más por eso no lo dejaron entrar al michoacano, sino posiblemente por algo más, porque el gobierno cubano no se va a aventar un trompo a la uña nada más porque sí.

Y más valiera para Calderón Hinojosa y quienes se desgarran las vestiduras a su lado, que ya no le muevan al asunto, porque si alguna vez Castro Ruz en cierta forma llamó espurio a Calderón, ha de haber sido porque a algo se atenía; porque no por nada prácticamente el gobierno gringo premió a Calderón Hinojosa aceptándolo en una de sus universidades más prestigiadas. Quizás debido a favores otorgados y recibidos dando a entender que Calderón Hinojosa trabajó más bien para favorecer los intereses yanquis que de los mexicanos en sí.

Y tan no debe mover ya el agua Felipe Calderón y menos la SRE, porque a la mejor el gobierno cubano le sabe mucho más al expresidente de México, porque es bueno recordad que Cuba en cuestión de espionaje e Inteligencia deja muy lejos a nuestro país. Y si le siguen moviendo a este affaire que ya no debería trascender, sería bueno que quienes defienden a Calderón recordaran aquello del famoso “comes y te vas”, en donde Fox Quesada negaba fehacientemente que él le haya dicho algo similar al Comandante Castro Ruz, hasta que éste último lo balconeó a través de una grabación en donde puso en evidencia que quien mentía en todo este asunto era precisamente Vicente Fox y que él no estaba diciendo ninguna mentira respecto a la solicitud de que comiera y se fuera para que el papá, perdón, el patrón de Fox, George Bush no lo viera de cerca a Fidel.

Este asunto del gobierno cubano con Felipe Calderón, la SRE debería verlo ya mejor como un asunto personal entre ambos involucrados y no como un asunto entre países, porque en realidad no tiene nada que ver el comportamiento falaz del expresidente mexicano con la mayoría de los mexicanos que en vez de sentirse ofendidos y tomarlo como una afrenta esta negación para que ingresara Calderón a Cuba, más bien se toma con el entusiasmo que genera el que alguien haya puesto en su verdadero lugar a quien emprendió una guerra fratricida en México que no se ve para cuando vaya a culminar. Pero en fin. Sea pues. Vale.