Periodico Express de Nayarit
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CON PRECAUCIÓN: MUCHOS EN CONDICIONES PARECIDAS

Sergio Mejía Cano

2017 / 01 / 11

 Recientemente apareció una nota en varios medios impresos locales, así como en portales de internet, sobre la liberación de un varón de nombre Josué Flores Camargo, quien pasó preso seis meses en el penal de Barrientos en Tlalnepantla, Estado de México, acusado de secuestrador y asesino; liberación que logró gracias a la ayuda de un despacho de abogados de Nayarit.

Buscando en internet algo más sobre el asunto, también se dio la noticia de su encarcelamiento y lo irregular de esto en el noticiero de Televisa cuando aún estaba a cargo de Joaquín López Dóriga, noticia que tal vez fue la misma por la que los abogados nayaritas se abocaron a este asunto, ya que en las notas locales se informa que fue debido a una nota televisiva por la que dicho despacho decidió investigar más sobre el caso que, a fin de cuentas, llegó a feliz término para el acusado.

Lo malo de esto es que no es un hecho aislado, sino que es muy común en nuestro país, de ahí que esto haya traído el recuerdo de aquel promocional en donde el Partido Verde dizque Ecologista, promocionaba la pena de muerte en la voz de los pseudo conductores de programas de televisión Andrea Legarreta y Raúl Araiza, cosa más que lamentable porque se supone que dicho partido político debe pronunciarse siempre por la vida en todas sus facetas y no pregonar que se implante la pena de muerte de otros seres humanos que, como señalaron infinidad de analistas serios, en nuestro país el sistema de justicia deja mucho qué desear, y he aquí una muestra más con lo que le pasó a este muchacho que nada más por llevar un nombre similar al de un supuesto secuestrador y asesino, pasó las de Caín por lo menos seis meses en chirona.

En la vida real, así como en infinidad de películas con temas carcelarios se oye decir entre los presos que ahí, dentro de un penal, todos son inocentes, cosa que por lo regular ni los mismos abogados defensores se la creen; sin embargo, es bueno recordar aquello de que cuando el río suena es que agua lleva, porque también está el ejemplo de una película documental que dio mucho de qué hablar en nuestro país hace algunos años: “Presunto culpable”, en donde gracias a un equipo profesional especializado en este tipo de reportajes lograron la liberación de un preso culpado injustamente, en donde se exhibe la falta de voluntad de un juez por llegar al fondo del asunto. Algo que pudo haber pasado con el joven al que logró liberar el despacho de abogados nayaritas de no haberse tomado la molestia de entrarle de lleno al asunto.

Y qué bueno que no haya pena de muerte en México, porque de haberla, tal vez ya no cabrían en los panteones o en las fosas comunes los cadáveres de muchos ejecutado que tal vez fueran inocentes; y ni cómo decirles por parte de las autoridades el clásico “usted disculpe” cuando se sabe que fue un error, porque hoy todavía se le puede pedir a una persona que haya estado presa injustamente que disculpe las molestias que se le causaron, pero a un ejecutado, en caso de existir la pena de muerte, cómo pedirle perdón a sus restos una vez exhumados.

Y precisamente en muchos de los casos cuando un preso clama su inocencia, es al que menos caso hacen tanto autoridades carcelarias como compañeros de celda y menos jueces y abogados, por la creencia casi generalizada de que todos se dicen ser inocentes. Sin embargo, ¿por qué no investigar tal y como hizo este despacho de abogados de Nayarit y así llegar al fondo de un asunto? Es muy probable que así como estuvo preso este joven en el penal de Barrientos, igual estén cientos o miles en la misma situación, pero que no tienen la suerte de que alguien escuche sus clamores o si los escuchan, los juzguen mentirosos.

Este joven en comento, no es el único que ha sufrido por llevar un nombre igual o parecido a alguien que es buscado por tener orden de detención, sino que muchos otros han sufrido casos similares nada más por la similitud en nombre y apellidos.

Pero he aquí en donde resalta la falta de voluntad de las autoridades, porque nada más por el nombre ya encontraron a un acusado, sin ponerse a averiguar si el RFC o el CURP es también similar, porque ahí se determina la fecha de nacimiento de cada quien, y en caso de ser contemporáneas, investigar el modus vivendi, familia, qué estaba haciendo a la hora en que se señala sucedieron los hechos delictivos de los que se le acusa, etcétera. Esto no es tan complicado, pero por lo que se ha documentado, a algunas autoridades no les da por investigar a fondo.