Periodico Express de Nayarit
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Tecnología para restauración de arte sacro

2016 / 08 / 02

Tepic//Claudia Karina Gómez Cancino

Con herramientas tecnológicas e investigaciones históricas, la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Nayarit, a través del área de Conservación de Bienes Culturales, lleva a cabo el registro, restauración y conservación de obra sacra en la entidad, como la que realizan en la efigie principal de la iglesia lateranense de la cabecera municipal de Jala, localidad inscrita dentro del programa federal Pueblos Mágicos.

Daniel Gallo Arana, restaurador y conservador de la delegación INAH Nayarit, declaró a la Agencia Informativa Conacyt que para realizar el diagnóstico sobre el estado de algunas piezas y efectuar su intervención o conservación, se emplean técnicas científicas, artísticas y tecnologías, como radiografías y tomografías.

Por ejemplo, señaló que en Nayarit, para el estudio de cerámicas arqueológicas de gran formato se ha empleado desde hace algunos años técnicas radiográficas para el estudio de la manufactura de bienes culturales y detección de deterioros ocultos; las radiografías, dijo, son de gran ayuda, aportan una imagen bidimensional, pero dificultan la identificación de secciones integrales dañadas.

Próximamente, dijo Gallo Arana, se incluirá al listado de tecnologías el uso de tomógrafos axiales y técnicas endoscópicas que contribuirán a conocer el estado integral que guardan piezas arqueológicas del estado que permanecen bajo resguardo del Museo Regional de Nayarit.

“Con estas técnicas se pueden identificar secciones internas y externas del objeto, dándonos una imagen en tres dimensiones para ubicar con certeza posibles daños, así como detalles de la manufactura de las piezas; a partir del resultado realizamos una propuesta de restauración mesurada y acotada a las necesidades particulares de los objetos”, explicó el conservador.

Otra de las actividades que realizan los conservadores en el Museo Regional de Nayarit es el uso de estudios químicos, como las pruebas de manganeso (Mn) que es un metal de muy fácil oxidación y que en piezas cerámicas se encuentra en forma de manchas negras, formadas sobre la superficie de la cerámica en los contextos de enterramiento del cual proceden, estas manchas se convierten en parte inherente de las cerámicas haciéndolas casi imposibles de remover.

“Las manchas negras son comunes de la cerámica del Occidente mexicano, y es un deterioro particular de esta región donde se comparte la tradición de tumbas de tiro. En las piezas se presenta por una acción biológica, porque algunas bacterias fijan a la superficie de la pieza el manganeso mineral disuelto en el agua o en el material cerámico, y no se pueden eliminar sin hacer daño a los objetos”, explicó.
Con este tipo de técnicas se puede saber si una pieza es falsa o auténtica, porque las falsificaciones son generalmente moteadas con pintura que se puede disolver fácilmente con agua u otro tipo de solvente, mientras que el manganeso es insoluble y presenta características físicas particulares, afirmó.

Finalmente, Daniel Gallo Arana estableció que la restauración de bienes requiere de un proceso metodológico que implica el uso de conocimientos manuales, químicos, históricos y artísticos que a partir de criterios éticos, como la mínima intervención, uso de materiales originales y la retratabilidad de los materiales usados —la aceptación del uso de materiales irreversibles en los procesos de restauración—, generen una propuesta integral que abone y garantice la conservación de los objetos a corto, mediano y largo plazo.

DEL BARROCO AL SIGLO XXI
Daniel Gallo informó que se lleva a cabo la investigación y los trabajos de recuperación de la imagen principal de la iglesia lateranense de la cabecera municipal de Jala: la virgen de la Asunción, una pieza de talla barroca del siglo XVIII, construida alrededor de 1712, que ha sido modificada por los ciudadanos para los servicios religiosos para los cuales sirve actualmente la imagen.

Dijo que esta fue fabricada a partir de la unión de segmentos de madera, con colas o pegamentos naturales, con una estatura de aproximadamente un metro y noventa centímetros; actualmente los pobladores de Jala la adornan con vestimentas y accesorios para las festividades.

“La comunidad nos solicitó el diagnóstico de conservación de un par de esculturas de vírgenes dolorosas usadas en las festividades de Semana Santa, y presentaban un avanzado estado de deterioro por termitas; sus bases colapsaron por ello y la preocupación de la comunidad se extendió a la imagen principal que, afortunadamente, por la selección de los materiales empleados para su factura no presenta daños por termita, pero sí daños severos por la manipulación y uso que le han dado a lo largo de tres siglos”, sostuvo.

Gallo Arana enfatizó que de acuerdo con los materiales y la técnica escultórica empleada en la elaboración de la imagen, se determinó el procedimiento de restauración y conservación.

“Nosotros acordamos con la comunidad iniciar la conservación y estabilización de las capas de policromía de rostro y manos de la imagen, que eran las más afectadas, y se realizó la fumigación preventiva para descartar cualquier posible infestación. Al ser una pieza barroca, está decorada con piezas metálicas debajo de varias capas de pintura, por lo cual emplearemos materiales de bajo impacto para la conservación de los materiales constitutivos de la pieza, como piretroides, ya que algunos fumigantes reaccionan con estos metales y pueden afectar la imagen”, indicó.

LA RESTAURACIÓN
El especialista refirió que para la limpieza de la imagen se llevó a cabo una serie de pruebas de solubilidad y el uso de luz ultravioleta (UV) para determinar el número de capas de pintura que tiene superpuesta la imagen, ya que a lo largo del tiempo, al menos 50 años, las personas realizaron retoques con pinturas vinílicas, afectando la composición inicial.

“Encontramos una decoración que conocemos como estofado, que es la aplicación de hojas de oro y decorados con pintura al óleo, toda la imagen, afortunadamente la mayor parte de la imagen todavía cuenta con esta decoración. Con la luz UV establecimos qué áreas aún conservan suciedad, ya que los materiales agregados y los originales de la imagen fluorecen de manera distinta, dependiendo la captación de radiación”, precisó.

Entre los cambios que ocurrieron en la efigie a lo largo de su vida, destacan los recubrimientos con pintura azul sobre el cuerpo, que cubren la decoración estofada y los pliegues de los ropajes tallados en la madera, así como la colocación de un perno en la cabeza para sostener una peluca y las policromías superpuestas en el rostro, que modificaron la forma natural de las cejas, estas finalmente fueron recuperadas tras los procesos de limpieza.

También fueron modificadas las manos de la pieza, que según un mito popular regional afirma que están acomodadas de tal modo que indican el tamaño de los elotes que se cosecharán en el año.

Actualmente, la restauración ha permitido recuperar la suavidad y naturalidad del rostro de la imagen, que posiblemente tenía cuando recién la tallaron, y para acentuar estos rasgos se colocaron pestañas de pelo natural, concluyó el entrevistado.
Finalmente, Daniel Gallo adelantó que el registro estatal de arte sacro inició en la catedral de Tepic en el 2012, y que a petición de los usuarios de la Basílica lateranense de Jala, también se realizará paulatinamente en este inmueble y en todos aquellos que lo requieran en el resto del territorio de Nayarit.