Periodico Express de Nayarit
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CONJETURAS: REFUNDACIÓN O RECTIFICACIÓN

Francisco Cruz Angulo

2015 / 08 / 04

 EN EL debate a finales de la semana pasada entre los candidatos Ricardo Anaya Cortés y el senador Javier Corral Jurado por la presidencia nacional del Partido Acción Nacional (PAN) hubo mucho ruido y pocas nueces. El debate fue divulgado por internet.

Los dos candidatos panistas en vez de plantear propuestas de cómo superar la crisis interna que prevalece desde el 2012 en el que perdió la Presidencia de la República y fue confinado hasta el tercer lugar en su votación nacional, uno y otro se descalificaron mediante acusaciones degradantes.

El candidato Ricardo Anaya, cercano al grupo hegemónico encabezado por Gustavo Madero, acusó al senador con licencia Javier Corral de una personalidad dada al protagonismo personal más que ser fiel a los principios ideológicos y programáticos del blanquiazul, y de su cercanía política con la izquierda radical del político tabasqueño y líder de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, lo cual será un peligroso lastre para el partido que desea conducir. Es como decirle al senador Corral “que es un peligro para el PAN”.

Corral Jurado no se quedó atrás. Aseguró que el diputado con licencia Ricardo Anaya será un monigote del grupo maderista.

Echó en cara que durante su liderazgo como coordinador de la bancada panista en el Palacio Legislativo de San Lázaro se hizo de la vista gorda en los escándalos de conflictos de interés en el que incurrió la pareja presidencial en la adquisición de la llamada casa blanca y otras propiedades adquiridas por  el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y más aún, haberse hecho el omiso cuando varios diputados de su bancada fueron exhibidos en las redes sociales de exigir “moches” a presidentes municipales de militancia panista a cambio del clásico diezmo en obra pública federal gestionada por sus buenos oficios.

De igual forma, el político chihuahuense recordó a su competidor que cuando  cuidó fugazmente la presidencia nacional del PAN no movió un solo dedo para llamar a cuentas al ex gobernador de Querétaro, Francisco Garrido Patrón, y al gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, el primero procesado penalmente por desviación de fondos públicos y por defraudación fiscal, y el segundo, acusado públicamente de apropiarse ilegalmente de recursos hidráulicos para el riego de campos de cultivo de su propiedad en el estado de Sonora, lo que provocó en gran parte la derrota a gobernador ante el PRI.
En esta línea, el senador Corral hizo responsable a la corriente maderista de la profunda división interna en ese partido; en desviar sus principios doctrinarios por un pragmatismo clientelar y en el encono en que incurren en contra de quienes no comparten su visión de partido patrimonialista o de nación.

Denunció, además, que la competencia no es equitativa ni transparente, razón por lo cual considera que los dados ya están cargados a favor del diputado Ricardo Anaya.

En entrevistas por separado en  programas de noticieros de televisión chilanga, ambos competidores  admitieron que en el susodicho debate hubo más ataques personales que propuestas.

El diputado Anaya aseguró que de llegar al liderazgo nacional de su partido asumirá una actitud crítica y de oposición real al gobierno de Peña Nieto. Se comprometió a recuperar la credibilidad de su partido mediante la búsqueda de la unidad; el castigo a la corrupción en contra de los servidores públicos panistas que incurran en acciones ilegales e impulsar un proyecto de partido que esté comprometido con los intereses populares y de la nación. “Vamos a regenerar a nuestro partido, sentenció”.

Por su parte, Javier Corral anunció que para sacar de la grave crisis al PAN es su refundación, es decir, recuperar los principios ideológicos y programáticos que dieron origen a ese partido. Reivindicar su democracia interna; ofrecerles oportunidad a nuevos liderazgos que asuman con responsabilidad y honestidad los diversos cargos de elección popular y en el partido, de manera que su ascenso político no sea por imposición de la cúpula que encabeza el diputado electo Gustavo Madero.

La elección interna a la presidencia nacional del blanquiazul será en la segunda quincena de este mes. De su resultado dependerá la política de alianzas en las elecciones estatales y federales del 2016 y 2018, ya sea con otros partidos de oposición o por el hoy partido gobernante. ¿Por quién de ellos votarán los panista nayaritas?