Periodico Express de Nayarit
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UN PEDACITO DE HISTORIA : PAGODAS DE ORO

Por el licenciado José Antonio López Espinosa

2014 / 06 / 27

Birmania es un estado de Indochina occidental que agrupa en una federación a los siete estados o provincias de la antigua colonia británica de Birmania y a otros siete estados llamados periféricos, habitados por minorías étnicas. Situado en el dominio del monzón, es un país casi exclusivamente agrícola, notable productor de arroz que se cultiva principalmente en el delta del Irawady, en la desembocadura de la gran depresión central, que es el corazón de la nación.

Las pagodas son templos, erigidos para adorar a los ídolos en algunos pueblos de Oriente, que generalmente tienen forma de torre y cuentan con varios pisos. Como el término pagoda es de origen europeo y se aplica a edificaciones que no pertenecen a esa región, se puede pues admitir que la idea expresada con él es la de una torre oriental edificada para fines religiosos.

Las pagodas de Birmania no son simplemente doradas. En verdad construidas con planchas de oro legítimo, fueron llevadas durante siglos por los peregrinos de toda Asia. Cerca de la capital Rangún, en un montículo de espesa vegetación tropical, radica la más santa de las pagodas, una inmensa mole de oro semejante a una gran campanilla, rodeada de otras idénticas aunque más pequeñas, la cual brilla al sol con reflejos de fuego. Allí se localizan las reliquias de cinco budas y tres pelos de Gandama, el último de ellos.

Este magnífico templo, que acumula muchos miles de años de edad, lleva siglos y siglos brillando siempre igual, acumulando riquezas, sobre todo oro para engrosar las planchas del precioso metal que lo cubre. Cruzando por la frondosa vegetación, se atraviesa un túnel dorado, cincelado, calado como una joya. A la entrada se ven dos monstruos de piedra con la boca abierta, dragones de doce metros de altura que hacen las veces de guardianes simbólicos de la sagrada mansión.

Franqueada la puerta aparecen unas escaleras, utilizadas y pulimentadas por los pies de millones de peregrinos. Además de oro por todas partes, se ven a los lados de la larga escalera vendedores de estatuillas y de muchas flores como jazmines, lirios, gardenias, nardos y otras que perfuman el cálido ambiente.

Tras atravesar más puertas doradas, cuidadas por más monstruos guardianes y ver más oro en bóvedas y adornos, termina el túnel y se sale al aire libre, en donde los ojos ciegan al reflejo de las pagodas de verdadero oro y mosaico de cristal que a la imaginación le es difícil concebir aún viéndolas.

La ciudad fantástica, la ciudad de las pagodas de oro está ubicada en la cima de una colina con la gran pagoda citada, cuya punta, como el mango de una campanilla inmensa, despide un brillo asombroso y cuya base se ensancha rápidamente en forma de cono parecido a un montículo de oro. Oro por todas partes, de cerca y de lejos, oro que se destaca sobre el oro.

Alrededor de esta pirámide central se agrupan en círculo muchas cosas también de oro, también puntiagudas, que no son otra cosa que pagodas más pequeñas de un lujo inaudito; de oro de arriba a abajo que alternan con monstruos igualmente de oro, con esfinges colosales de oro y con elefantes blancos arrodillados de mármol y enjaezados de oro. Hasta la punta de la pirámide está coronada por una especie de sombrero chino gigantesco, lleno de campanas y de campanillas eólicas, que caen en ramos de oro y, por supuesto, forman parte del maravilloso ambiente.

Bajo las bóvedas de inimaginable riqueza, en el interior de oro y piedras preciosas, se ve a los budas sentados en cenáculo bajo sombrillas bordadas de oro, con sus urnas de oro para el incienso, al lado de los inmensos candelabros que son también de oro.

Las pagodas de oro de la ciudad de Rangún en Birmania, dentro y fuera de las cuales se aglomeran constantemente inmensas multitudes de fieles, donde se ven las compañías de los budas con los ojos bajos y donde se puede apreciar el paso de  cortejos de bonzos cargados de flores constituyen una interesantísima curiosidad, de la cual me he valido a fin de que quede registrado en esta página sobre la cultura de ese país un pedacito de historia.