Periodico Express de Nayarit
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UN PEDACITO DE HISTORIA : Talismanes y amuletos    

Por el licenciado José Antonio López Espinosa

2013 / 09 / 20

Cuando se revisa la literatura relativa a la medicina china, muchas veces se encuentran materiales que tratan acerca de los talismanes terapéuticos, algo que, por cierto, no sólo es cosa de los orientales pues, según se puede leer en otros libros, el médico y filósofo suizo Teofrasto Paracelso (1493-1541) utilizó también como instrumentos curativos muy importantes las medallas de distintos metales con la serpiente de Moisés grabada en una de sus caras o en ambas.

   Muchas personas piensan que un talismán es lo mismo que un amuleto, y no es así, por cuanto entre ambos existe una marcada diferencia. Al amuleto se le supone un poder protector o defensivo como objeto que libra de enfermedades, del mal de ojo, de los embrujos, los sortilegios, etcétera, mientras la virtud del talismán es más bien ofensiva. Éste concede supuestos dones o atributos a  su poseedor, quien lo puede llevar consigo o guardarlo donde mejor le convenga. Ejerce su poder aun lejos de su dueño. Sin embargo, para que el amuleto sea efectivo debe llevarse siempre por la persona que lo tiene. El término talismán, del sánscrito tal que significa misterio, es muy similar en casi todos los idiomas y tiene que ver con algo a lo que se atribuyen virtudes portentosas.

   En muchas obras de arte chino -lacas, bronces, sedas, pinturas- se pueden  apreciar los ocho signos de la dicha, los cuales confieren carácter de talismán al objeto adornado. Estos signos son:

   La rueda es un corazón con una aureola de llamas y una representación de la trasmigración de las almas. La caracola o concha es signo de victoria o triunfo en toda empresa. La sombrilla tiene la virtud de desencadenar la lluvia, el trueno, el huracán. Cuando está abierta puede oscurecer las cosas. El palio es el signo de soberanía. La flor del loto representa la fuerza creadora. El vaso es atributo de Brahma. El pez, símbolo budista de la abundancia y de la felicidad conyugal. Las entrañas, que representan larga vida.

   La religión taoista tiene como talismanes los siguientes:

   El abanico, cuya utilización sirve despertar el alma de los muertos. La botella del peregrino, símbolo de caridad, de ayuda al prójimo. El bambú, emblema de larga vida.

    Cualquiera de estos talismanes acrece sus poderes sobrenaturales cuando están hechos de jade o ejecutados sobre él. El jade es un material mágico por excelencia, conocido como yu por los chinos. Se trata de un silicato de calcio y magnesio o sodio, según el terreno, y difícil de conseguir de buena calidad. La provincia de Shensi es la más rica en jade en toda China.

   Desde la dinastía Chou en el año 1100 antes de Cristo se considera al jade un material divino, cuyo uso continuado puede llegar a conceder inmortalidad. Se supone que el jade está intrínsecamente dotado del principio yang, que es la fuerza buena creadora.

   Desde tiempos inmemoriales surgió la costumbre en numerosos pueblos del Oriente de poner un amuleto de jade en la boca de los recién fallecidos, con el doble propósito de ayudar al alma en la otra vida e impedir la descomposición del cuerpo.

   Se debe suponer que, por ser el jade una piedra semipreciosa, solamente los poderosos podían disponer de ella para cumplir ciertos menesteres. Por eso es que las insignias imperiales, así como los vasos y recipientes para el culto eran de jade. El comer en platos de jade concedía inmortalidad.

   Asimismo se han vendido a precios exorbitantes talismanes con tallas de  cinco animales venenosos pero sagrados, a saber: el escorpión, la araña, el ciempiés, el sapo y la serpiente. Aunque no aparece entre los cinco antes mencionados, ha habido otro talismán muy codiciado por los orientales: el dragón de jade.

   A los que tratan de protegerse ante los males externos, o pretenden adquirir y conservar atributos de poder mediante el uso de objetos con supuesta cualidad mágica, se ha dedicado este artículo, cuyo texto les brinda a ellos, y también a otros interesados, sobre los talismanes y amuletos un pedacito de historia.