NO HAY COOPERACIÓN

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas


Este domingo su servilleta, mis previsores lectores, salió de su casa debidamente armado con su cubrebocas rumbo al tianguis de la colonia 2 de Agosto, como cada semana, para comprar algunos productos necesarios en el hogar.

Pasé una cuadra, dos, tres y algunas más, y empecé a sentir la sensación de haber soñado lo del mensaje del gobernador Antonio Echevarría García, a través del cual dio a conocer que a partir de ya el uso del cubrebocas es obligatorio.

Nadie lo portaba y esto me hizo sentirme raro, sobre todo cuando vi pasar un par de patrullas de la policía estatal, así como un agente motorizado de la misma corporación, mismos que no hicieron ningún llamado de atención a los ciudadanos que ignoraban la disposición gubernamental.

El colmo fue cuando pude darme cuenta que al inicio del tianguis, por la avenida Che Guevara, un hombre traía en las manos un buen número de cubrebocas para regalárselos a los que veía que no iban protegidos. A de ser del Ayuntamiento o del Sector Salud, pensé, pero no me quedé con las ganas de preguntarle para salir de dudas.

Para antes, me quedé un rato observando y para asombro, vi que fueron muchos los que rechazaron el obsequio que se les ofrecía para cuidar de su salud.

El hombre me dijo que era dirigente de los tianguistas y se veía preocupado por la actitud de las personas que, aunque no esté de creerse, algunas de ellas hasta se reían mientras decían: “Y yo para que quiero esa chingadera”.

El dirigente nada más movía la cabeza y me comentó antes de retirarme: “A mí me preocupa porque cuando vengan los del Ayuntamiento y vean tanta gente sin cubrebocas, a nosotros nos van a castigar”.

Esto quiere decir que no hay voluntad por parte de la mayoría de los ciudadanos para hacer equipo con el gobierno, a pesar de los mensajes que se envían donde se advierte que se actuará con mano dura para sancionar a los irresponsables.

Pero también hay que decir que entre los comerciantes, eso sí, en una notable minoría, tampoco estaban cuidando las medidas sanitarias.

Los más, tenían pancartas en sus puestos en las que pedían el uso del cubrebocas y respetar la sana distancia, además de tener gel antibacterial para ofrecerle a su clientela

SECRETO A VOCES: Dicen que lo mejor es castigar a los irresponsables, y dejar que los responsables busquen la manera de ganarse la vida adaptándose a todo lo que implica la nueva normalidad.