NADA MÁS FALTA QUE SATANICEN AL CORONAVIRUS COMO A LA LEPRA

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

No cabe duda de que cada día se está satanizando el coronavirus, tal y como en tiempos pasados se dice se satanizó la lepra, al grado de que las personas que la padecían, según se ha documentado, eran apedreadas y apartadas de la sociedad en lugares lejanos para supuestamente no contagiar a los demás, confinando a los leprosos en zonas por demás insanas en donde irremediablemente eran condenados a sufrir su enfermedad junto con otros afectados y a esperar que les llegara el alivio de la muerte.

Ahora con la noticia que dio a conocer el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de que estaba contagiado con Covid-19, parte de su Gabinete que por razones de trabajo tuvieron que estar cerca de él, se han aislado unos, y otros posiblemente se hayan puesto en cuarentena o apartarse de sus labores cotidianas en forma presencial, hasta no recibir los resultados de las pruebas a que se sometieron para determinar si están contagiados o no de lo mismo.

Entre pláticas con amigos, familiares y conocidos, salta la creencia de algunas personas que afirman que tal vez AMLO no esté infectado, pues no lo han hospitalizado, tal vez porque a la mejor quieren verlo postrado en una cama con los aditamentos conectados a su cuerpo; y esto porque algunos dicen que no se han dado a conocer fotos del presidente cómo está enfrentando la pandemia, y desde luego porque no se ha informado que los familiares más cercanos a AMLO estén también contagiados, mínimo su señora esposa y su pequeño hijo.

Y he aquí cómo ya se está pensando mal de esta posible enfermedad, porque no precisamente porque una persona haya dado positivo a una prueba para detectar si tiene coronavirus, ya por eso, personas cercanas también se van a infectar de inmediato, pues es bueno recordar que no todos los organismos humanos son iguales en cuanto a defensas corporales se refiere, ya que puede haber personas más susceptibles a todo tipo de contagios y hasta de alergias y otras no, que podrían estar soportando más cualquier tipo de contagio por equis razones, posiblemente por el tipo de alimentación, por su animosidad, por su temperamento, etcétera; o simple y sencillamente porque no se dejan llevar por algún tipo de enajenación como las personas que padecen hipocondría que de cualquier síntoma de equis enfermedad que oyen o leen, de inmediato piensan que tienen esos síntomas y, por ende, la enfermedad de la que están oyendo o leyendo.

Porque por increíble que parezca, existen personas que se dejan llevar por la sugestión a tal grado, que en cuanto alguien les dice que tal vez padezcan determinada enfermedad, se clavan en eso que les dicen, entrando en un estado depresivo tan perjudicial que en realidad se llegan a enfermar nomás porque les dijeron que estaban enfermos de algo y, aunque no sea así, su cerebro les dice que sí, y se van. Porque aunque parezca cuento, la mente es muy poderosa y de acuerdo a si se mantiene positiva o negativa, de ahí muchos de los resultados en la salud.

La pandemia que se dice ya invadió hasta Palacio Nacional, está causando también estragos entre las familias, debido a la propaganda de que no hay que abrazase, no hay que besarse, no admitir visitas, no saludar de mano, etcétera; y esto ha generado en mucha gente la sensación de sentir aversión hasta con los mismos familiares y más, porque podría darse el caso de que llegara un familiar de visita y que al día siguiente alguno de los visitados resultara con que se enfermó, y obviamente que le van a echar la culpa al visitante; o viceversa, que el visitador resultara enfermo al día siguiente de haber visitado a una familia, y claro que podría pensar que se infectó en la casa que visitó. Sin embargo, es plenamente consabido de que hay personas más susceptibles que otras, y cuyos organismos ya están propensos a enfermarse así no hayan estado cerca de nadie que esté padeciendo algún tipo de enfermedad o algo parecido.

Es algo parecido como cuando alguien se enferma de la panza, que le da diarrea después de haber ingerido alimentos en la calle o en casa de familiares o hasta en su misma casa, y que atribuyen su malestar a determinado tipo de comida supuestamente dizque porque les cayó mal o había algo echado a perder; sin embargo, de acuerdo a gente enterada en males gastrointestinales, la mayoría de los males intestinales son en forma natural del propio organismo que se purga cada determinado tiempo y que, por lo mismo, el cuerpo ya está predispuesto a sacar lo malo.

Sea pues. Vale.