LOS SALTIMBANQUIS EN TODO SU ESPLENDOR

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Buen sainete armaron los diputados federales en su recinto de San Lázaro, en la Ciudad de México, con el fin de ver cuál partido político se quedaba con la dirigencia de la Cámara Baja; quedando, como ya estaba establecido de antemano, el PRI. Así que de nada sirvió que aumentaran aún más el desprestigio que ya pesa sobre los hombros de los legisladores, dizque representantes populares.

A través de los medios informativos se dio a conocer que hasta hubo posibles chanchullos de parte de varios partidos, haciendo gala del chapulineo ya tan característico, al cambiarse momentáneamente unos diputados de un partido a otro, todo con tratar de lograr la mayoría legislativa con el fin de apoderarse de la dirección de dicha Cámara Baja.

Una vergüenza nacional que no debió pasar, porque los diputados chapulines demostraron no nada más que saltan de un partido a otro, sino que se les podría endilgar la palabra chapulines como sinónimo de chafas, de poca calidad política, de que no son dignos de estar como legisladores.

Y como casi siempre sucede, los diputados que más han generado problemas y desaguisados, son precisamente los que llegaron por la vía plurinominal, los que en sí no representan a nadie más que así mismos, y a sus padrinos políticos que les ayudaron o les pusieron el dedo para ocupar una curul.

Sorprende que estos diputados chafas hayan armado todo este borlote sin razón de ser, porque de acuerdo a varios analistas, por reglamento le tocaba presidir al PRI este tercer año legislativo que inicia; ya que dicho reglamento señala, de acuerdo a estos analistas, que la Cámara Baja la preside primeramente el partido que obtuvo una mayoría de votos, el segundo año le toca al que sigue en votos, y el último año de gestión le toca al tercer partido de acuerdo a los votos que recibieron en los comicios electorales que dieron pie a la conformación de la actual legislatura. Así que ¿por qué todo este mitote? No hay causa, motivo o razón para que se hayan quemado tan en fea forma. Si de por sí, el prestigio de los políticos mexicanos está por los suelos, haciendo estas faramallas, pues peor aún.

Obviamente que podría haber diputados y senadores comprometidos con la ciudadanía; pero por unos cuantos pierden todos, y más ahora en que se acercan las elecciones para el próximo año, en donde precisamente, se espera que de ambas Cámaras salten a la palestra electoral varios aspirantes a candidatos para otro cargo de elección popular, sin embargo, el desprestigio que muchos de ellos se auto-infligieron, al dar a conocer públicamente que nada más velan por sus propios intereses o de grupo, tal vez les llegue a perjudicar en caso de llegar a ser candidatos ya sea para gobernadores o seguir en la Cámara de Diputados, alcaldes, etcétera.

El estado de Nayarit no será la excepción en los comicios electorales de 2021, por lo que ya se ve cierto movimiento de los suspirantes a sacrificarse por los nayaritas; pero el problema es que la mayoría de los que han empezado a mover sus fichas para irse acomodando a ver si es chicle y pega, no están del todo bien posicionados en el gusto del electorado, y menos por los golpes bajos que han comenzado a darse bajo la mesa tratando de descarrilar las aspiraciones hasta de sus mismos compañeros de partido, todo con tal de llegar a la candidatura a lo que sea y como sea.

Con honrosas excepciones, entre los que se menciona en los corrillos como posibles candidatos para el 2021, la mayoría brincaron de partido político, por lo que en sí no están bien definidos en cuanto a ideología partidista y por lo mismo buscan su acomodo con el mejor postor y no porque tengan bien firmes sus convicciones, así que de estos personajes de la política nayarita poca cosa buena se podría esperar, así salten y bailen prometiendo el cielo y las estrellas, porque si no fueron capaces de sostenerse en su partido nodriza, poca calidad política podrían demostrar ante el electorado.

Ahora traen en salsa al diputado local por el PRI, Adahán Casas Rivas, con el cuento de que posiblemente brinque al PAN en donde le podría ir mejor; sin embargo, todo esto podría ser nada más un movimiento para despistar al enemigo, porque si supuestamente le prometieron ser candidato a la gubernatura de Nayarit, posiblemente nada más lo estén encampanando, porque se tiene entendido que también han estado inflando a la señora Gloria Núñez como posibilidad panista; pero el problema es que existe un obstáculo tal vez insalvable: Polo Domínguez.

Sea pues. Vale.