LOS RESENTIMIENTOS

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas


Poner el dedo en la llaga es la estrategia que aplica el presidente Andrés Manuel López Obrador, para que al pueblo de México no se le olviden los resentimientos que tiene contra aquellos políticos que prometieron mucho y que al final lo único que hicieron con bastedad, fue quedarse con los recursos que debían aprovecharse para el beneficio de todos.

Hablar de desigualdad y del combate a la corrupción son temas prioritarios para el jefe de la Nación, quien liga cualquier situación con las causas de la pobreza de la mayoría de los mexicanos.

Es ahí donde radica su fuerza, pues por los pocos resultados que ha dado su gobierno necesariamente tiene que aferrarse a las fallas del pasado, para así mantener la esperanza de un cambio verdadero.

Habla mal de la prensa y todos los días aprovecha a los periodistas para darles con todo a los que él llama sus adversarios, dejando respuestas pendientes y agarrando breño por el rumbo que le conviene.

Pero sin duda tiene razón cuando señala los abusos y acciones inhumanas que desprotegieron aún más a los que de por sí ya estaban jodidos, y por ello seguramente su estrategia no va a cambiar.

Puede ser bueno o malo, porque echando culpas no se resuelven los problemas, a menos que se castigue a los culpables y hasta la cárcel se les muestre que el actual gobierno hace las cosas como deben ser. De otro modo, la condena seguirá siendo en contra de los mismos que desde siempre han sido condenados a sufrir.

Esto por un lado, pero por otro, tenemos que las fuerzas opositoras al gobierno no atinan a revertir lo que se les achaca, y por el contrario, en sus expresiones también muestran un resentimiento que más bien enseña su incomodidad por los privilegios perdidos.

Por si fuera poco, entre ellos se pelean cuando sienten que se asoma la posibilidad de recuperar algunas posiciones políticas, cuando su estrategia debía ser impulsar a sus cuadros más valiosos para que el pueblo los vea menos tontos, con ganas de hacer las cosas bien y terminen por aceptarlos como una buena opción.

Esto es lo que piensa su servilleta, mis estrategas lectores, pero, para que vean que no soy autoritario, les dejo la palabra a los que saben.

SECRETO A VOCES: Dicen que a veces lo mejor es quedarse callado.