LOS BACHES EN LAS CALLES DE TEPIC, UNA REALIDAD MUY PALPABLE

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

No es que se quiera denostar la administración del presidente municipal de Tepic, Francisco Javier Castellón Fonseca, no, para nada; pero los baches en la mayoría de las calles tanto céntricas como de la periferia de la capital nayarita, son una realidad muy palpable. Y no nada más los baches pululan, sino además muchas de las rejas de las alcantarillas han colapsado, así como tapas metálicas de registro que han desaparecido.

Queda claro que es temporada de lluvias; sin embargo, para eso existe la prevención, y muchos tepiqueños coinciden en preguntarse el porqué no se aprovechó al inicio de la mentada pandemia del coronavirus, cuando fue muy notorio que bajó considerablemente el tránsito vehicular en casi toda la ciudad, para haber ocupado esos días y comenzar a bachear todas esas calles que ahora son un verdadero problema tanto para toda clase de vehículos, como para peatones.

Porque eso de decir que los baches se hicieron en cuanto comenzó la temporada de lluvias, es una falacia, pues existen baches que están desde mucho antes que empezaran las aguas, y en algunas calles quizás ya de años, porque si bien muchos de estos agujeros los han tapado y rellenado, al parecer no es con la calidad de materiales necesarios que, por su baja o mala calidad, a los pocos días de que fueron reparados, algunos baches ya están de nuevo. Un caso palpable lo fue en la calle Guadalajara, entre las calles Zapata y Guerrero, y en un tramo más hasta llegar al bulevar Colosio, pues al día siguiente en que fueron tapados los baches ahí existentes, ya estaban de nueva cuenta.

Pero como dicen los enterados en la materia: lo bueno y esencial no deja ganancia, por lo que existe la posibilidad de que resulte mejor para alguien rellenar los baches con material de poca calidad para que se vuelvan a formar, y no nada más en el mismo lugar, sino aún más allá. Así que al rato significa un nuevo gasto; y si de por sí el pretexto de hoy en día para muchas administraciones es el consabido de que no hay recursos, pues así sigue el problema de los pozos generados entonces, no tanto por las lluvias, sino porque el asfalto está diseñado para que se deteriore en un corto tiempo y así tener otro pretexto a la mano para generar más gastos y pedir, desde luego, más recursos para resarcir los daños de los baches; pero no los causados a muchos de los vehículos que han caído en estos pozos, que se dañan principalmente de su rodaje, pero que también podrían generar un daño irreparable para alguien que se desnuque con una caída brusca en un bache o que se golpee ya sea el conductor del vehículo a sus pasajeros; y esto último, porque hay baches con mucha profundidad que un día antes no estaba tan hondo el hoyo, pero que al día siguiente ya es prácticamente un socavón de grandes dimensiones.

Y a propósito de socavones, por el barrio de Acayapan, ya es muy común para los habitantes de sus inmediaciones que constantemente se abran este tipo de grandes hoyancos cotidianamente, debido a que, según los conocedores, ahí se rellenaron muchos humedales y personas mayores ya entradas en años de edad, afirman que por debajo de algunas calles del barrio de Acayapan, corre un río subterráneo o hay varios ojos de agua a los que hace muchos años les echaron escombros y tierra con el fin de rellenar y aprovechar terreno, y ahora he ahí las consecuencias.

Los baches de las calles de Tepic se han estado documentando en los medios locales, pero ahora más en las redes sociales, donde algunas personas han aprovechado para subir fotografías que, evidentemente no son de Tepic; pero que de algún modo aprovechan por tener calles llenas de baches de otras partes ya sea del país o de alguna parte del mundo, para simbolizar que prácticamente así está ya la capital nayarita a la que, al parecer a las autoridades municipales no les conduele o salen con el cuento de que no hay recursos; y si los hay, se aprovechan en adquirir material deficiente que nada más sirve para la foto del momento, y desaparecer después.

No sería necesario que la población tuviera que reportar la localización de los baches, pues estos son muy evidentes en prácticamente la mayoría de las calles; y además, ya se ha sugerido que todos los empleados del H. Ayuntamiento, al trasladarse de su casa a su trabajo o viceversa o por doquiera que pasen, si se dan cuenta de que hay baches en su camino, los reporte de inmediato o los anoten en un libro ex profeso que se tenga a la entrada de las oficinas donde laboren.

Sea pues. Vale.