LLAMA ISSSTE A PREVENIR QUEMADURAS DE NIÑAS Y NIÑOS EN EL HOGAR

  • Lesiones por fuego y derrame de líquidos calientes, las más comunes
  • Durante 2021 y hasta marzo de 2022, el instituto atendió 71 casos en pacientes pediátricos
  • La Unidad de Quemados del CMN “20 de Noviembre” dispone de avanzadas herramientas para una eficaz atención al paciente

Ciudad de México//30 de abril de 2022
El hogar es el sitio donde ocurren principalmente las quemaduras en la población infantil, lesiones que pueden dejar múltiples secuelas traumáticas, funcionales y psicológicas. Por ello, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) orienta a madres, padres y cuidadores, para prevenir estos accidentes y velar por su integridad y salud, destacó el director general Pedro Zenteno Santaella.

La Dirección Normativa de Prospectiva y Planeación Institucional refiere que durante 2021 y hasta marzo de 2022, el instituto registró 71 egresos hospitalarios por quemaduras en pacientes pediátricos. En tanto, en la Unidad de Quemados (UQU) del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre” se atendieron 24 pacientes en 2021 (año atípico por la pandemia) y 17 en lo que va del presente.

La jefa del Servicio de Cirugía Plástica y Reconstructiva y responsable de la Unidad de Quemados, Fanny Stella Herrán Motta, precisó que las principales causas de quemaduras en pacientes pediátricos son lesiones por fuego y derrame de líquidos calientes; desafortunadamente, generan daños graves y dejan secuelas físicas y psicológicas. Es muy importante sensibilizar a la población para que tome precauciones, cuide y supervise a los pequeños.

Destacó que la UQU del CMN “20 de Noviembre” es un servicio liderado por cirugía plástica y reconstructiva que brinda atención integral multidisciplinaria al paciente gran quemado, es decir, aquellos pacientes adultos con más de 20 por ciento de superficie corporal quemada, y pediátricos con lesiones mayores a 25 por ciento.

Cuenta con ocho camas censables, dos para aislados; cuatro más censables en piso de cirugía plástica; disponibilidad para atención en unidades de cuidados intensivos; acceso a quirófanos centrales, y de requerirse, en pediatría para lactantes y neonatos.

Precisó que la UQU dispone de insumos y herramientas avanzadas de ingeniería de tejidos para el manejo de pacientes quemados como sustitutos de piel, injertos de queratinocitos, xenoinjerto, apósitos a base de alginatos, hidrofibras, hidrocoloides, hidrogeles, terapia por presión negativa y la técnica Meek de microinjertos.

Las camas de esta unidad son similares a las que se usan en la unidad de terapia intensiva, se rigen por presiones alternas de tal manera que favorecen la circulación a nivel de todas las áreas corporales, tienen la posibilidad de tomar peso y dan variedad de posiciones, explicó la especialista.

En cirugía, detalló, se tiene instrumental especializado para el paciente quemado como dermatomos para desbridamiento (retirar el tejido que no sirve), y otros para tomar tejido sano y cubrir quemaduras; malladores para toma, aplicación y expansión de injertos, técnica de Meek, que con la ayuda de un equipo especial permite, con un microinjerto muy pequeño, cubrir un área considerable y es de especial ayuda en pacientes con superficies quemadas muy grandes.

Como complemento, en manejo de áreas corporales hay acceso a equipos para terapia de presión negativa. “Es un circuito cerrado, estéril, que nos permite, por ejemplo, en pacientes con síndrome compartimental (afección grave que implica aumento de la presión en un sector muscular), disminuir el edema; favorece los procesos circulatorios porque hay neoformación de vasos y contribuye a una mejor evolución del tejido de granulación en área cruenta”, indicó.

Sin embargo, Stella Herrán enfatizó que no se debe perder de vista que lo más importante es prevenir las lesiones por quemaduras en la población infantil.

La especialista recomendó no cocinar mientras se sostiene a los bebés en brazos, subrayó que es indispensable que los mangos, asas de sartenes y ollas estén orientados en un sentido contrario al alcance de los pequeños, quienes por curiosidad pueden intentar alcanzarlas y corren riesgo de verterse líquidos o aceite calientes. Además, se debe instalar protectores de contactos eléctricos domésticos.

Destacó la importancia de resguardar adecuadamente —y lejos del alcance de los niños— sustancias inflamables como: thinner, gasolina, pirotecnia, cerillos o encendedores, y en general, supervisar y educarlos para evitar que jueguen con sustancias peligrosas.