LAS NUEVAS DISPOSICIONES FISCALES Y LA IMPORTANCIA DE VIGILAR LA APLICACIÓN
DE LO RECAUDADO

  • El registro de todas las personas que cumplan 18 años, la disminución de los importes para deducir donaciones y la creación del Régimen Simplificado de Confianza en sustitución del Régimen de Incorporación Fiscal son algunos de los elementos de la miscelánea fiscal que han llamado la atención, y que explica el académico Rodolfo Servín

Guadalajara, Jalisco.- A pocos, quizá a nadie, les gusta pagar impuestos. Y es que en muchos casos representa una disminución en el ingreso que pocas veces se ve reflejada en aquello para lo que, se supone, se recauda: más y mejores servicios públicos. Quizá por eso es que México se encuentra entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que menos recaudan. En virtud de esto, el gobierno federal ha anunciado una nueva miscelánea fiscal para 2022, que ha dado de qué hablar porque contempla el registro de todas las personas que cumplan 18 años, la disminución de los importes para deducir donaciones y la creación del Régimen Simplificado de Confianza en sustitución del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF). 

La reforma a la miscelánea fiscal “está centrada en tres ejes: no crear nuevos impuestos, incrementar la recaudación e inhibir la evasión fiscal. Se quiere simplificar el pago de impuestos para que sea rápido y sencillo”, explica Rodolfo Servín, profesor de la Especialidad en Impuestos con Responsabilidad Social del ITESO, quien recuerda que México tiene un porcentaje muy alto de evasión fiscal porque el sistema para que la ciudadanía cumpla con sus obligaciones tributarias es muy complejo. 

Entre las medidas que contempla la nueva miscelánea fiscal está el cambio del RIF por el Régimen Simplificado de Confianza. Servín recuerda que el RIF fue creado en 2014 para fomentar que las micro y pequeñas empresas se dieran de alta en Hacienda y para ello se diseñó un esquema de condonación de impuestos planeado a diez años. Ahora, con el cambio de régimen, aquellos a quienes convenga deberán tramitar una aclaración para continuar con el esquema del RIF. De no hacerlo, pasarán en automático al nuevo régimen. 
Aunque la medida busca simplificar la tributación, tiene cuestiones que es importante considerar. El académico del ITESO explica que en el nuevo régimen no pueden participar los socios o accionistas de personas morales. ¿Cuál es el problema? Si un micro empresario, digamos, una papelería, quiere tramitar un crédito en una caja popular, debe hacerse socio de la misma y, luego entonces, ya no puede incorporarse al Régimen Simplificado de Confianza. “Al principio del RIF pasó lo mismo y se corrigió, debieron haberlo previsto con este nuevo régimen”, señala Servín. 

Una de las medidas que más ha llamado la atención es aquella que contempla la incorporación al Registro Federal de Contribuyentes (RFC) de toda persona que cumpla 18 años. En un primer momento se argumentó que la medida tenía que ver con el hecho de que para tramitar su cédula los profesionistas debían contar con la firma electrónica avanzada, y luego se dijo que era para evitar que se robaran identidades y se crearan empresas fantasmas. Para Servín ninguno de estos argumentos es válido y la medida más bien “parece tener tintes políticos. Pareciera que quieren crear un padrón de mayores de edad con otros fines”. 

Otro tema que ha dado mucho de qué hablar es el tope a las donaciones que pueden ser deducibles de impuestos. A decir del académico esta medida también es contraproducente, ya que “afecta no a quienes hacen los donativos, sino a quienes los reciben, que generalmente son personas de la sociedad civil organizada que realizan funciones que le tocan al Estado”. 

Servín recuerda que es importante “no perder de vista que pagar impuestos es una obligación constitucional que hay que cumplir de la mejor manera”. El académico recomienda hacerse acompañar de la asesoría de un profesional, ya que hay muchos estímulos y apoyos a los que se puede acceder al cumplir con las obligaciones fiscales. 

Por otra parte, señala que desde las universidades hay que insistir en que el gobierno haga su tarea en el manejo de los recursos. “Al Estado le corresponde recaudar, administrar y aplicar los recursos. Se ha venido trabajando en tener herramientas cada vez más poderosas para aumentar la recaudación, y toca alzar la voz para vigilar la aplicación de los recursos. Siempre va a ser mejor contribuir porque si hay una buena recaudación debería haber mejores servicios públicos, y por algo debemos comenzar. Hay que pagar para luego exigir”, concluye Servín.