LA FORMA ES FONDO

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas

LA FORMA ES FONDO
No al fraude y sí a la participación democrática, es la consigna que esgrime el presidente Andrés Manuel López Obrador, inclusive ahora que está en pleno desarrollo el proceso electoral.

Es más, hasta se ha permitido, con la colaboración de los reporteros que cubren sus conferencias mañaneras, anunciar lo que hará una vez que los mexicanos hayan sufragado.

Ya dijo que enviará al Congreso federal iniciativas mediante las cuales propondrá reducir el presupuesto al Instituto Nacional Electoral, para que de alguna forma se entienda que advertidos están de lo que puede pasar si se prestan a las machicuepas que pusieron en boga los conservadores dominantes en el período neoliberal.

También ya habló de presentar una iniciativa para reducir el número de diputados, con una propuesta que va dirigida a la existencia de los diputados plurinominales.

Además, anunció que hará también lo posible por terminar con la abultada presencia de regidores en los gobiernos municipales, con el argumento de evitar las fuertes erogaciones que se registran por sus altos sueldos, y para impedir que haya tanto vividor que se la pase pidiéndoles moche a los presidentes municipales por firmar documentos.

Antes de todo esto, les recordó a los que llama sus adversarios que no deben tener la esperanza de ganar la mayoría en el Congreso, para tumbarle sus iniciativas, porque como titular del Ejecutivo y amparado por la Constitución, puede vetar cualquier decisión tomada desde el Poder Legislativo.

Fue más explícito cuando refirió que con el veto se anulan las propuestas de ambos lados, y principalmente las que se refieren al tema presupuestal, advirtiendo que, ante la falta de acuerdos, se tiene que ejercer el presupuesto aprobado para el ejercicio fiscal anterior.

Lo suyo entonces se puede considerar como un ejercicio de poder asfixiante, porque no les da a sus adversarios la oportunidad de evitar que se encaminen hacia un control absoluto desde las competencias de su gobierno.

Ahora que es cierto que sus adversarios le dieron las armas, pero, esto no exime el riesgo de anular los contrapesos que se requieren para garantizar la democracia, que es en la que se recarga para justificar todo lo que propone para, según su enfoque, hacer que se nos olviden las consecuencias de una dictadura perfecta.
Es lo que hay y lo peor de todo esto es que el poder absoluto termina por echar a perder cualquier buena intención, porque la forma es fondo y más cuando al pueblo que se le llama sabio en realidad se le ve como un pueblo que es tonto.

SECRETO A VOCES: Dicen que sin plurinominales dominarán los que ganen, ayudados con la marca de moda, la mayoría en el Poder donde se avalan hasta las pifias de los que consideran a la democracia un asunto que no puede ser manejado por cualquiera.