FESTEJOS PATRIOS MÁS SECOS QUE OTROS AÑOS, NO POR FALTA DE LLUVIAS

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Vaya que se ha armado gran polémica entre gran parte de la población tepiqueña, en cuanto se supo de que habría ley seca por lo menos durante cinco o seis días. Y desde luego, lo que resalta en los comentarios es que ahora esta medida no tiene nada que ver con la Salud Pública, sino que posiblemente obedezca a otras causas, como por ejemplo, propiciar el mercado negro de bebidas embriagantes.

Y tal vez no le falte razón a la gente que piensa mal al respecto, porque ¿qué causa, motivo o razón tendría ahora el gobierno estatal en este tiempo para volver a implantar durante tantos días la ley seca?

Se dice coloquialmente que quienes no entienden de su historia, están condenados a repetirla. En el sexenio de don Celso Humberto Delgado Ramírez se llevó a cabo una ley seca que se aplicaba únicamente los domingos, ¿y? Pues nada, que los domingos proliferaban los “aguajes” clandestinos en los que quienes los atendían hacían su agosto vendiendo sobre todo cerveza; aunque también había personas que vendían toda clase de vinos y licores, pero eran los menos. Y en sí, la venta de bebidas embriagantes no se detuvo en esos domingos.

Sin embargo, ahora en la actualidad, ya se vio y comprobó que al implantarse la ley seca durante varias semanas al principio de que comenzó esta supuesta pandemia que nos está aniquilando, no sirvió de nada, sino para que se encareciera la cerveza, que por cierto, no escaseó, pero sí se incrementó su precio enormemente y para que surgieran los puntos de venta supuestamente clandestinos, pero que la mayoría de los tepiqueños sabían en dónde estaban.

Ahora que se dice que estará vedada la venta de bebidas alcohólicas desde el día 12 o 13 hasta el 17 de este mes de septiembre, mucha gente no se explica el porqué, y menos los dueños y trabajadores tanto de depósitos de cerveza como de vinaterías; porque, obviamente, les perjudica a unos en sus bolsillos y a los otros en su fuente de empleo.

Así que por donde quiera que se le vea, no se puede encontrar un motivo de peso para que se implante de nueva cuenta la ley seca durante tantos días. Si bien podría ser únicamente el mismo día 16 que es festivo, pero ¿para qué?

Porque aparte de propiciar que se eleve el precio de la cheve, provocada por una medida de estas, que hace que mucha gente se descapitalice al desembolsar buena cantidad de dinero al surtirse de antemano para poder sortear esos días secos o en dado caso, para adquirir las bebidas embriagantes al precio que sea; y aunque se diga que la gente no tiene dinero debido a la crisis económica que ha generado la pandemia, aún es desconocido el motivo, pero la mayoría de la gente sabrá cómo le hace, pero para embriagarse saca dinero sabe de dónde, pero compra cerveza o cualquiera otra clase de bebida alcohólica.

Se tiene entendido históricamente que las mafias norteamericanas nacieron gracias a la ley seca, a la prohibición de bebidas alcohólicas en los años 20 y 30 del siglo pasado y, al igual que cualquiera otro tipo de drogas, lo prohibido siempre llama más la atención. Así ha sucedido debido a la naturaleza humana de buscar más lo que se esconde. Así que hoy en día no podría ser distinto, porque al prohibirse la venta de bebidas embriagantes, lo único que propicia es que se busquen con más ansias.

Así que después de todo, no podrían estar muy errados del todo los que afirman que esta próxima ley seca que está por implantarse no es para nada por motivos de Salud ni nada personal, sino de negocios simplemente. Porque buscándole y buscándole por todos lados, no se encuentra una razón factible para que haya una ley seca por tantos días, y menos porque no habrá festejos patrios que, por cierto, serán más secos que otros años, y no precisamente por falta de lluvia, sino que no podrán ser bañados con bebidas espirituosas.

Hay personas que afirman que esta medida no les afecta en lo absoluto, que les da lo mismo si hay ley seca o no; sin embargo, coincide la mayoría de gente que se auto denomina como abstemia, en que es una medida por demás arbitraria e inútil, porque no nada más afecta a los bebedores, sino principalmente a las personas que se dedican a ese negocio, ya sea como comerciantes o como trabajadores tanto de depósitos y tiendas, así como de casas distribuidoras que, obviamente, tendrán que dejar de trabajar, y por lo mismo, dejar de percibir sus entradas de dinero.

Así que ojalá y se reconsidere esta disposición, pensada en sabe qué o para qué, pero menos en la salud de los nayaritas

Sea pues. Vale.