ES POSIBLE QUE SE HAYA APLICADO EL CLÁSICO MEXICANO DEL “AHÍ SE VA”

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

El día de ayer martes, en varios portales de internet de diversos medios informativos se hizo tendencia la noticia de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se había reunido con la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y con el empresario Carlos Slim Helú; y si bien no hubo declaraciones a la prensa sobre los motivos de dicha reunión, por lo menos se especuló que posiblemente haya sido debido al accidente de la línea 12 del metro.

La especulación deviene debido a que una de las empresas constructoras del señor Slim Helú, fue la que estuvo a cargo del tramo que se derrumbó, y a que días antes, AMLO había dicho que el empresario mexicano de origen libanés no jugaba a las vencidas con el gobierno federal, y que se había mostrado en la mejor disposición para colaborar según los dictámenes de un primer informe de peritaje respecto a la terrible tragedia que enlutó por lo menos a 26 hogares capitalinos.

Este primer dictamen respecto a lo que pudo haber ocasionado el desplome de una trabe que hizo caer al vacío a varios vagones del metro que circulaba encima de dicha trabe, señala que se encontraron fallas estructurales, sin cargarse, por lo pronto, a la falta de mantenimiento de las instalaciones que, según se documentó en su momento, dicha línea llamada también “dorada”, fue muy cuestionada desde sus inicios por trayectos mal trazados y más, porque varios expertos en estas cuestiones señalaron que no era viable el tramo elevado, sino que toda la línea debería de ser subterránea; sin embargo, al parecer nadie oyó estas voces, y si las oyeron les hicieron caso omiso por equis razones; pero como casi siempre sucede, quizás porque a la mejor les tumbaría más ganancias a los ideólogos de la ruta y desde luego a diseñadores y constructores.

Y ahora como es muy común en nuestro país, después del niño ahogado se quiere tapar el pozo a como dé lugar, por lo que de inmediato después de la tragedia se empezaron a señalar responsables y culpables y viceversa, señalando desde luego a quien fuera el jefe de gobierno capitalino cuando se inició la obra y que, se dice, fue el que la propuso: el ahora canciller Marcelo Ebrard Casaubón, quien de inmediato se dijo dispuesto a lo que sea con tal de que se aclare todo este asunto, también se tachó a la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum que, en realidad, prácticamente no tendría nada qué ver más que ser la jefa de gobierno al momento del accidente, pero sería lo único porque no es constructora ni metió la mano en la obra en sí. También se metió en el ajo al exjefe de gobierno Miguel Ángel Mancera Espinosa, hoy senador de la República, a este último precisamente por el mantenimiento de la línea 12 que, por más que se haya hecho a un lado por el momento, es obvio que mucho tendría que ver dicha falta de mantenimiento, porque a una obra que se revisa constantemente de inmediato se detectan infinidad de anomalías y más a esta línea que debió haber estado en revisión constante debido a los señalamientos desde prácticamente su inicio de funciones de que era una obra mal hecha; y que por lo mismo, duró sin funcionar en algunos de sus tramos en el año 2014 debido precisamente a fallas en su construcción, siendo que apenas se había inaugurado dos años antes.

Pero así, sin ver, y como han dicho varios analistas que han opinado de este accidente, que no son ingenieros, si este primer dictamen de peritaje señala fallas estructurales, entonces quiere decir que la falla principal estuvo en su construcción, porque se ha documentado que se encontraron únicamente tres pernos en donde debería de llevar 12, y que se detectaron también varias partes con falta de soldadura, es decir, que nada más se aplicó una parte de dicha soldadura, dejando otra parte sin soldar, tal y como si los encargados de soldar hayan dicho que con una bastaba y listo; igual con los pernos, de los que se dijo que a algunos de ellos ni siquiera les habían quitado el empaque.

Y como casi siempre o siempre el hilo se rompe por lo más delgado, en este caso de la falta de pernos y soldaduras, no hay de otra más que los culpables serían quienes pusieron esos pocos pernos faltando otros diez, y los trabajadores que no completaron las soldaduras; pero más, quien debió haber supervisado que todo estuviera bien colocado, afianzado y soldado; sin embargo, tal vez estos trabajadores aplicaron el tan consabido y muy mexicano “ahí se va”, con eso aguanta; y al kilo los pernos sobrantes.

Sea pues. Vale.