ES INCONCEBIBLE

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas

Saber que en Tepic se rellenan zanjones para construir sobre ellos, no es nada nuevo, como tampoco lo es que quienes se han atrevido a cometer este daño han sido protegidos por el manto de la impunidad.

Este tipo de acciones son de las que dan mucho coraje, sobre todo porque quienes destruyen zanjones han procedido al amparo del Poder, es decir, que se trata de personas que, aprovechándose de un cargo público, deciden quedarse con espacios que son de todos.

Con lo que hacen, no sólo dejan ver su desmedida ambición, sino las actitudes corruptas de las autoridades que parecen estar para nada más ser implacables con los que cometen delitos menores, pero que, además, no tienen dinero para contratar a quien los defienda.

Es inconcebible la verdad saber de más casos, como el que recientemente se dio a conocer por la invasión del zanjón del SPAUAN, donde además de construir también han tumbado árboles que son harto beneficiosos para el cuidado del medio ambiente.

Y peor se siente saber de este tipo de invasiones, cuando acaba de empezar el temporal de lluvias que, entre otras cosas, puede provocar inundaciones en las zonas urbanas por la falta de arroyos naturales para el desahogo pluvial.

POR SI FUERA POCO
También se ha denunciado que están tirando basura y escombro en las márgenes del río Mololoa, seguramente con la intención de quedarse con terrenos para luego instalar negocios en ellos.

Apenas que a los habitantes de Tepic nos había dado gusto porque el gobierno está desazolvando el río, cuando ya los depredadores nos vinieron a amargar la buena noticia.

Que mal, porque tal parece que las ambiciones de algunos lo que hacen es llevarnos a la mayoría a una vida miserable en la que ya no podremos disfrutar de las maravillas que nos ofrece la naturaleza.

HAY QUE HACER CASO
Algunos representantes populares, se han dado la tarea de invitar a la ciudadanía a hacer equipo en contra de la pandemia que nos azota; pero lamentablemente, lejos de hacerles caso muchos los critican y les responden que sean ellos los que pongan todo ya que esa es su obligación.
Los llamados a tener conciencia y a ser bondadosos están topando con pared; ah, pero eso sí, los más irresponsables son los primeros en señalar a los que ellos consideran como culpables.

Tantas muertes y tantos enfermos no ablandan el corazón de los que no han sido tocados por la desgracia, y esto también nos lleva a todos a una vida miserable.

Secreto a voces: Dicen que también hay funcionarios miserables, como uno que debía estar procurando el Bienestar de los nayaritas, pero que sintiéndose el mero fregón, vino a estas tierras para tratar mal a los que están en su terruño.