EL VOTO DURO DEL PRI SIGUE VIVO

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Calma señores, ¡calma! El hecho de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) haya repuntado en los estados de Coahuila e Hidalgo, podría no significar que vaya a renacer este partido político de sus ya casi cenizas, no. Lo que pudo pasar es que queda claro que aún queda vivo el voto duro, voto de muchas personas que no cuentan con otra opción partidista; tal y como los aficionados que le van a un equipo deportivo que, así esté por los suelos, de todos modos lo siguen apoyando hasta la ignominia. He ahí a los que le vamos al Atlas, aunque gane.

Se entiende que el PRI no ha ganado una guerra, sino una pequeña batalla, quizás una vil escaramuza, pero triunfo al fin que, como sea, en sí para esta asociación política, podría significar un pequeño bote salvavidas en medio de un Mar agitado.

Obviamente que para muchos de los pocos simpatizantes que aún tiene el otrora partido aplanadora, los resultados de las entidades en donde se llevaron a cabo elecciones retrasadas, debido a la contingencia sanitaria que ya se colgó mucho, les ha despertado nuevas esperanzas, cegándose a la realidad de que si el PRI ganó a pesar de estar ya prácticamente en la lona, fue debido a varias circunstancias que le ayudaron en mucho a dicho partido tricolor.

En primer lugar, el desencanto que tiene hoy en día gran parte de la población en las instituciones políticas, y que ha fortalecido el abstencionismo considerablemente, aparte de que, precisamente ese abstencionismo pudo haberse incrementado aún más por el temor a un posible contagio al acudir a las urnas, por la posibilidad de que les tocara hacer fila cerca de alguien que podría ser portador del coronavirus y no lo supiera, pero que fuera propenso a propagar dicho virus sin querer.

Otro factor pudo haber sido la desilusión que han generado muchos políticos en estos tiempos de pandemia, en que no se les ha visto prácticamente una actividad efectiva de apoyo efectivo y real para quienes representan o dicen representar y, desde luego, el mismo cambio de fecha de los comicios electorales a los que posiblemente mucha gente ya no tomó en cuenta y por eso ya no acudió a votar.

Había gran expectativa de que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), arrasara contundentemente en estos recientes comicios de Coahuila e Hidalgo; sin embargo, ya se vio que ni siquiera ocupó el segundo lugar en las preferencias. Pero en esto desde luego que tuvo mucho qué ver el pleito interno que tiene por la dirigencia, pleito al parecer inacabable pero que va creciendo en dimes y diretes, sobre todo entre sus principales contendientes que se están diciendo de todo y, también, por los golpes bajos que se están dando entre las tribus que buscan nada más lo suyo y nada por la unidad de este incipiente partido que muchos lo consideran un movimiento todavía sin consolidar de bien a bien, y que no se ve para cuando cuaje en realidad.

Se ve claramente también, que este pleito que traen al interior de Morena ha afectado a las demás entidades del país, que está arrastrando el daño a todos lados. He aquí el ejemplo en Nayarit, en donde algunos de los integrantes de Morena traen pleito casado entre sí y, sin que aún se definan de bien a bien las campañas electorales, ya se empiezan a poner obstáculos entre algunos de sus militantes tratando de desprestigiarse mutuamente o desprestigiar a otros de los que aún no está muy bien definida su participación para algún cargo de elección popular.

Y por lo pronto se corre el rumor de que el súper delegado en Nayarit del Gobierno Federal, ha interpuesto demanda penal en contra de uno o varios de los militantes estatales de Morena por posible malversación de fondos. Claro que esto ayuda por aquello del combate a la corrupción; sin embargo, al parecer uno de los supuestos denunciados sería uno de los principales suspirantes a alzarse con la candidatura morenista para el gobierno estatal.

Pero independientemente de que al parecer Morena no las trae todas consigo y que tal vez su permanencia en la política vaya a ser más efímera que la del Partido de la Revolución Democrática (PRD), lo que sí es de llamar la atención de los comicios en cuestión, es que el Partido Acción Nacional (PAN), prácticamente no figuró para nada, y esto, desde luego que debe de poner a pensar a los panistas seriamente, a analizar debidamente el porqué el PAN no figuró casi para nada ahora, de Morena se podría esperar por su insipiencia, pero ¿el PAN, nada de nada? Ojo con esto.

Sea pues. Vale.