EL QUE SE QUEMA CON MANTECA, HASTA CON VER UN CERDO CORRE

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Se entiende que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) algo le sabe y le conoce mucho al Instituto Nacional Electoral (INE), de ahí que haya dicho públicamente que estará al pendiente de los próximos comicios electorales del 2021, cosa que no le agradó nada a los integrantes del INE, y desde luego a los adversarios de AMLO que están al pendiente de si hasta se echa una flatulencia en público para darlo a conocer de inmediato y atacarlo por el lado que se pueda y quiera.

Cada día que pasa se ha podido demostrar más claramente que en las elecciones del 2006 se las hicieron tablas a AMLO con la elección presidencial, por eso existe la posibilidad de que se haya dado a la tarea junto con un grupo de allegados a la investigación de cómo fue que el instituto electoral avaló ese fraude, para ahora, que es el Presidente de la República, tener todos los pelos de la burra en la mano y dar a conocer al pueblo de México, cómo se las ha estado gastando el INE.

Protestan y se incomodan tanto Lorenzo Córdoba como parte de sus consejeros por la supuesta intromisión del jefe del Ejecutivo; sin embargo, por más autónomo que sea un instituto, mientras se mantenga con recursos públicos, público es, y no puede o podría actuar con total impunidad, así que en el supuesto caso que se le llegaran a comprobar la infinidad de triquiñuelas de las que se rumora entre la opinión pública, de inmediato pueden ser destituidos de sus cargos esos integrantes del INE que por el momento se consideran intocables; pero se les olvida tal vez que son servidores públicos mientras sus salarios salgan del erario; así que por lo tanto no pueden alegar esa autonomía para hacer y deshacer a su antojo los resultados electorales; porque al menos ya se dio una entrada de por dónde los podrían agarrar primeramente, y esto es por haber permitido y tolerado el rebase de los topes de campaña tanto a partidos políticos como candidatos y no haber actuado en consecuencia sancionando y anulando elecciones, sino dejando pasar todo esto apostándole, el INE, quizás al olvido colectivo, tal y como ha acontecido.

En cuanto AMLO dijo abiertamente que será garante de que las elecciones se lleven a cabo limpiamente y que no se permitirá que haya chanchullos de ninguna clase, que no haya acarreos, mapaches, urnas embarazadas, reparto de despensas con dinero del erario, etcétera; de inmediato sus adversarios e incluso el mismo INE señaló que AMLO se estaría entrometiendo en cosas que no le competen; sin embargo, tal vez olvidan ya sea a propósito o por omisión todos estos que critican lo dicho por el presidente AMLO, que es el Presidente de la República, y por lo tanto, representante del Estado Mexicano, de toda la población, y por lo mismo no se podría quedar de brazos cruzados ante algún tipo de fraude o malentendido que pudieran suceder en los comicios, sino que tendría que actuar ante las instancias correspondientes denunciado los supuestos delitos electorales que, por cierto, ya son considerados como delito grave, y sobre advertencia no hay engaño, de ahí que haya lanzado la advertencia de que no tolerará ningún tipo de posible fraude electoral; porque es bueno recordar el dicho que reza que el que se quemó con manteca hasta al ver a un cerdo, corre, y AMLO ya fue quemado varias veces mediante elecciones fraudulentas, por lo que ya sabe de lo que habla y dice. Y no es que el presidente AMLO vaya a andar de casilla en casilla vigilando, no, sino que ya sabe cómo llegar en determinado caso en cuanto se reciba una denuncia de fraude o malos manejos de las urnas y de las actas; y ahora con él en la Presidencia de la República, tal vez sí se cumpla aquello de “voto por voto, casilla por casilla”, y que no sea un cuento nada más como la atención que dio el INE a este llamado popular.

Otra de las cosas por las que está siendo criticado severamente AMLO, es por su posible próxima visita al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, tal y como si fuera el primer presidente mexicano que vaya a visitar a otro presidente extranjero. Unos dicen que va a ponerse de rodillas ante el anaranjado magnate norteamericano y agradecerle que no lo esté molestando como se esperaba lo iba a ser; sin embargo, quienes señalan esto, tal vez olvidan la sumisión que presentó Enrique Peña Nieto ante la reina de Inglaterra; pero lo peor: que recibió al mismo Donald Trump aquí en México, como si ya fuera el presidente del otro lado y no un simple candidato aún.

Sea pues. Vale.