EL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

Este pasado sábado 10 de octubre se celebró el Día Mundial de la Salud Mental; sin embargo, al parecer esto no hace mucha mella entre ciertos sectores de la población tepiqueña y nayarita, desde luego, a pesar de que cada día proliferan y pululan más y más por las calles de la capital nayarita, personas que de inmediato se mira como que no andan muy bien que digamos de sus facultades mentales; aunque, quién sabe.

Se entiende que la salud mental podría tener muchas variantes, porque hay de estados mentales a estados mentales, de acuerdo a como se comportan quienes dan esta apariencia; aunque también podría haber gente afectada de sus facultades mentales y que nadie se dé cuenta o que ni sus familiares lo tomen en consideración, pensando tal vez que a la mejor pronto se les pasará su malestar.

Ya tiene años que se ha tratado el tema de qué hacer con las personas que muestran un claro desequilibrio mental y que andan deambulando por las calles de Tepic, tanto del Centro Histórico, como de las colonias de la periferia; algunos aparentemente en forma pacífica, pero otros se muestran en forma agresiva, aunque se ha visto a algunos de estos entes que su agresividad se da más bien en entrar a un café o restaurante, fonda o café al aire libre y tomar lo que hay en la mesa, aunque sea las puras bebidas, ingiriéndolas ahí mismo o salir despavoridos con lo que tomaron de alguna mesa.

Sin embargo, así como se ven esta clase de personas en las calles, parques y jardines, y que casi siempre son los mismos, hay días en que llegan otros nuevos, de ambos sexos; claro que algunos desaparecen a los días apareciendo poco después, pero otros ya no se vuelven a mirar.

Pero pareciera que así como mucha gente ya se acostumbró a lidiarlos o no hacerles caso, por lo visto, también a las autoridades no parece importarles este asunto, pues en caso de que se llame a una patrulla para que corrija a uno de estos indigentes que aparenta no estar en sus cabales, es poco probable que la patrulla cargue con esta clase de gente, pues para qué, si ningún beneficio van a obtener, ya que no hay nada que les pueda dejar alguna satisfacción, además les podría ensuciar la patrulla, así que mejor ahí dejan al indigente o al supuesto loco que andaba enseñando sus partes nobles.

Y tan no hacen caso las autoridades tanto del gobierno estatal como del municipal que, a pesar de haberse contemplado hace al menos unos cinco años que se construyera un hospital para atender a las personas que se ven afectadas de sus facultades mentales, hasta hoy no se ha hecho nada, supuestamente por no haber presupuesto.

En un reportaje del portal de Milenio, que apareció el 19 de julio de 2020, firmado por el destacado periodista nayarita Salvador Arellano Murillo, bajo el encabezado de “Miles de enfermos mentales viven en las calles de Nayarit”, ahí precisamente señala el reportero Arellano Murillo que: “Desde hace cinco años, abogados ganaron un amparo para crear el primer hospital para discapacitados mentales; sin embargo, con el argumento de que no tienen presupuesto, los gobiernos estatal y municipal incumplen”. Y también en este detallado reportaje, señala Salvador Arellano, que “Nayarit de acuerdo con informes oficiales de la Secretaría de Salud, es la única entidad a nivel nacional que no cuenta con un Hospital de Salud Mental. En el estado solo hay 11 médicos psiquiátricos, los cuales pertenecen a instituciones como el Seguro Social, Secretaría de Salud y uno con clínica particular”.

Y ahora que se dice que con esto de la pandemia está creciendo el número de personas que están mostrando cierto grado de inestabilidad mental debido al estrés que les ha generado el encierro, conduciendo a mucha gente a estados depresivos; así que si no se cuenta con centros de atención especializados para los males mentales, esto del día mundial de la Salud Mental, pues claramente pasa a segundo término o tercero o cuarto o más allá.

Se entiende que su majestad, el automóvil, pudo haber esperado un poco más para tener libramientos o vías de circulación más amplias, ya que en vez de ampliar o construir libramientos carreteros, bien se pudo haber construido por lo menos un hospital para atender la Salud Mental; pero no, mejor atender a su majestad el automóvil.

Si las personas que sufren de algún malestar mental podrían estorbar el paso de otros peatones en las aceras, se ha preferido mejor ampliar o crear vialidades para que circulen más vehículos con mayor facilidad.

Sea pues. Vale.