EL CLÁSICO HUBIERA QUE NO EXISTE

CON PRECAUCIÓN
Sergio Mejía Cano

En el Facebook circula una especie de meme que dice que si “Alguien sabe si en China, España, Italia o EUA le están echando la culpa a su presidente por las muertes o solo en México tenemos a este tipo de pentontos”. Desde luego que en esos países y en otros más, las muertes por covid-19 se la atribuyen precisamente a la pandemia. Sin embargo, en nuestro país hay ciertos sectores de la sociedad que todo le cargan al actual Presidente de la República.

Y recientemente, aparece una información en varios portales de internet y de medios informativos de alcance nacional como Animal Político, El Heraldo, El Universal, Proceso, Sentido Común, entre otros, que señalan una nota de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en encargo a la Universidad de California en San Francisco, que dice que en México se pudieron evitar 190 mil muertes en 2020, pero que se dieron debido a la mala gestión del Gobierno Federal, como “la excesiva concentración de la autoridad” en el manejo de la pandemia.

Obviamente que nuestro país, al igual que muchos otros, no estaban preparados para una contingencia sanitaria de tal magnitud; y si bien en un principio se contempló que en México podría haber hasta 30 mil defunciones por esta pandemia, hoy vemos que ya casi la cantidad llega a los 210 mil fallecimientos. Aunque hay voces que señalan que esa es la cifra oficial, porque existen otras versiones de que podrían ser más; pero también las hay, que afirman que todas esas muertes no se le podrían atribuir única y exclusivamente a la pandemia; tal y como lo señala la nota en cuestión de la OMS, que contempla que las muertes que se pudieron haber evitado, sería porque los hospitales públicos y otros privados se concentraron en atender nada más enfermos por contagio de Covid-19, dejando de atender a otros pacientes con diversas enfermedades que ya no fueron atendidas por darle prioridad al coronavirus.

Y se podría decir que esta pandemia agarró fuera de base tanto a los hospitales públicos como los privados, y más los públicos porque el Sistema de Salud Mexicano ha estado siempre muy mal atendido, prácticamente dejado de lado, pues se ha documentado que en el pasado cuando hubo necesidad de recortes presupuestales, los primeros sectores más afectados eran precisamente el Sector Educativo y desde luego el de Salud.

He ahí la cantidad de hospitales que no se concluyeron en el pasado quedando muchos de ellos en obra negra, pero supuestamente concluidos. Por eso, esta pandemia que nos agobia destapó esa cloaca de la corrupción en cuanto al Sector Salud, porque no nada más se descubrió lo del abandono de los hospitales, sino también el del desabasto de medicamentos y demás insumos para fortalecer al Sector Salud, medicamentos que no se distribuían debidamente; se documentó en su momento, anomalías con los laboratorios encargados de surtir esos medicamentos que a pesar de estar cobrados y pagados, no aparecían por ningún lado.

Así que qué podría hacer la actual administración federal en cuanto a enfrentar la pandemia que llegó a gran parte del mundo sin que la mayoría de los países estuvieran preparados para ello, si no contaban con los medios adecuados para atacarla, así que tal vez por eso, se dejó de atender las otras enfermedades para darle prioridad al Covid-19 y, esto desde luego que sí se podría considerar un error táctico, porque al dejar de atender a otros pacientes por otras enfermedades y que requerían intervenciones quirúrgicas, y de acuerdo a la OMS, se produjeron más fallecimientos porque se revolvieron las otras enfermedades con el coronavirus, determinándose la comorbilidad. Así que si bien se atendió al coronavirus dándole prioridad generando áreas estratégicas en los hospitales públicos, sí se desatendió en cierta medida a los demás pacientes; aunque se dice y se ha documentado y comprobado, que personas que necesitaban intervención quirúrgica de emergencia o urgencia, sí fueron y han sido atendidas adecuadamente.

Así que ese “se hubieran podido evitar 190 mil muertes” emitido por la OMS, podría tener algo más de fondo, sobre todo por lo que despierta eso de “la excesiva concentración de la autoridad”, porque tal vez esta crítica se deba a que el Gobierno Federal no permitió la intervención de la Industria Farmacéutica y desde luego de la Iniciativa Privada, para que pudieran hacer algún tipo de negocio con la distribución de las vacunas y, desde luego, el que Gobierno de México no hubiera pedido dinero al FMI.

Sea pues. Vale.