DISPUTA POR LA VERDAD

CLAVE SECRETA
Ramón Vargas

DISPUTA POR LA VERDAD
Decir que la violencia contra los periodistas tiene origen en la disputa por la verdad, es una gran verdad que su servilleta, mis verdaderos lectores, escuchó de un periodista al que los de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos grabaron para, como spot, presentarlo durante el evento en el que se anunció el arranque de la campaña denominada “Con violencia no hay libertad de expresión”.

Cada quien quiere tener su verdad y esto no es consecuencia de la libertad de expresión, sino de los intereses de cada cual, esté en la función pública o vierta su opinión como simple ciudadano.

Pero las cosas se complican cuando la gente con poder se interesa en imponer su verdad, porque regularmente esto sucede cuando no tienen pensado dejar de ser poderosos.

Esto por un lado, pero por el otro, también están los que se hacen llamar periodistas y con esa investiduras igualmente tratan de imponerse, para sacarle provecho a lo que se deriva de la libertad de expresión.

El caso es que todo lo anterior pone a los periodistas de verdad a la cabeza de los que se consideran como grupos vulnerables, ya que, como se dijo en el evento, tienen en contra a los seudo periodistas, a los políticos corruptos, a los que se dedican a las actividades delictivas, a la aplicación de precarización para que su trabajo se convierta en viacrucis y al abandono de sus jefes cuando se enfrentan a problemas legales o económicos.

Que se utilice el derecho penal para amedrentarlos es más cotidiano que el consumo de gasolinas, y la mayor parte de las veces porque tienen el atrevimiento de denunciar su condición de víctimas.

La autocensura no es una práctica casual, sino más bien causal, porque para que se dé tienes que contar con la experiencia que te dicta no desperdiciar esfuerzo y tiempo en la redacción de notas que no se van a publicar.

Aunque también se da el caso que la autocensura sea para de alguna manera no correr el riesgo de la precarización a la que los llevan los poderosos.

Fue un evento con muy poco impacto, creo, pero ojalá me tapen la boca cuando dentro de unos meses se haga la evaluación de resultados de la campaña, que a mi juicio, fue lo más importante que se propuso para que los periodistas no sigan siendo impunemente víctimas de las injusticias.

Secreto a voces: Dicen que los periodistas no son muy dados a tomarse fotos con los que aseguran que los van a defender.