¿CUÁL ES LA VERDADERA CAUSA DE LA EDUCACIÓN DEFICIENTE?

¿CUÁL ES LA VERDADERA CAUSA DE LA EDUCACIÓN DEFICIENTE?
Claudia García

La tecnología se ha convertido en un medio crucial para la educación en tiempos de pandemia, que rebasa la idea de lo indispensable.

Esta situación ineludible, ha puesto a razonar a docentes alumnos y hasta a los padres de familia sobre la importancia de la tecnología como parte de la vida cotidiana.

Los gobiernos, por su parte, a través de sus correspondientes ministerios, son los principales responsables de entregar la educación, garantizando la continuidad educativa de todos los estudiantes ante cualquier crisis. Para que esto sea posible es necesario analizar con cierto esmero los riesgos actuales y potenciales, así como las deficiencias del sistema educativo en el país.

Para llegar al pleno desarrollo de las medidas que salvaguarden la educación de los niños y jóvenes del país, se debe realizar un profundo análisis hasta llegar a la esencia de los problemas más comunes que atrofian el aprovechamiento académico; y no es simplemente la falta de las tecnologías en el hogar, sino cuestiones de otra índole.

La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2019, realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en colaboración con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), indica que solo el 56.4% de los hogares disponen de internet, ya sea mediante una conexión móvil o una fija, y en las zonas rurales un porcentaje del 52.3% no cuenta con conexión alguna de este servicio; analicemos esto como el primer escenario de la deficiencia de medios para la educación ante la crisis que se está viviendo.

En el segundo escenario, o como complemento del primero, está un factor de suma importancia para la educción desde casa, las carencias.

Con mucha frecuencia es ignorada la importancia y el rol que juegan los elementos facilitadores del aprendizaje: un lugar cómodo, agradable y la buena alimentación. Este elemento vaya que influyen en la educación desde casa.

No es de sorprenderse que el programa “Aprende en casa” haya sido un rotundo e inminente fracaso. La falta de un espacio agradable para que los alumnos desempeñasen sus actividades educativas desde sus hogares estaba presente antes de la pandemia, y sumado a esto, la falta de acceso a internet hizo que esta medida extraordinaria (educación en casa) no fuera más que una chuscada y ni hablar de las miles de familias que se quedaron sin empleo y por consecuencia sin alimento para sus hijos.

¿Cómo se esperaba que este programa fuera efectivo habiendo problemas de fondo? Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) las carencias sociales en rezago educativo para el 2018 (¡así!, sin crisis sanitaria) fueron de 16.9%. El porcentaje de carencias en acceso a la alimentación 20.4%; acceso a servicios básicos (agua, luz, etc.) 19.8%; calidad y espacios de la vivienda 11.1%. Analicemos estos datos, no es mera casualidad que el porcentaje de rezago educativo sea casi similar al de las demás carencias enlistadas anteriormente.

Los responsables de la educación de los mexicanos deben actuar desde la esencia del problema, no deben solo garantizar un modelo educativo, deben aplicarlo y hacerle frente al verdadero problema que hace que la educación no llegue de manera equitativa y justa a todos los mexicanos. Debemos exigir educación de calidad y, para llegar a ello, debemos luchar por que se solidifiquen las bases para poder obtener el cometido, que no haya carencias, que todo mexicano tenga una vida digna.