Claves, pentagramas y otros conceptos básicos para aprender teoría musical

Para  leer e interpretar las partituras de una manera correcta y fluida, es necesario profundizar el conocimiento de la teoría musical. Algunos conceptos básicos como el pentagrama o las claves funcionan como base para comprender términos más avanzados.

La música es el arte de organizar el sonido de manera que sea auditivamente agradable para una o varias personas. Este medio de expresión artística es uno de los más extendidos por el mundo entero, funcionando como archivo de las tradiciones y culturas de los pueblos, así como una de las maneras que tiene un compositor de plasmar sus sentimientos y emociones.

Existe una gran cantidad de estilos musicales, los cuales varían en su propósito, en su composición y en su contexto social. Existe la música clásica que solía componerse hace cientos de años, la folklórica que es parte de la identidad de cada pueblo y la popular que abarca géneros como el pop, el rock o el jazz.

Sin embargo, todos estos estilos tienen algo en común: la teoría musical. Esta es la parte académica de la música que consiste en el aprendizaje de aquellos elementos que permiten analizar, entender y componer piezas musicales, sean del género que sean. El conocimiento de esta disciplina es completamente necesario para tocar un instrumento, cantar o realizar nuevas composiciones.

Las claves y los pentagramas se complementan

Existen ciertos conceptos que funcionan como base en el aprendizaje de la teoría musical. Estos son los fundamentos de la música, hasta las composiciones más básicas trabajan basados en ellos.

El elemento más importante al momento de leer o componer una pieza es el pentagrama. Este se puede considerar como el “lienzo” de la teoría musical, pues allí es donde se incluirán las notas, es decir, cada unidad sonora.

El pentagrama está conformado por cinco líneas con cuatro espacios, contados de abajo hacia arriba. Una partitura está formada por varios pentagramas que son el equivalente a una sola línea en la escritura a mano en la literatura.

Sin embargo, el pentagrama por sí solo no es útil. Necesita acompañantes que ayuden a delimitar la duración y la altura de las notas. Para la primera tarea, el elemento que será de ayuda es el compás. Éste posee un indicador de dos números; el de abajo determinará cuál será la figura utilizada por las notas y el de arriba, cuántas podrán entrar en el compás.

La altura de las notas es indicada por las claves musicales. Éstas le darán un significado a cada espacio y línea del pentagrama, además de indicar si la partitura es para un instrumento agudo o uno grave.

Por ejemplo, la clave de sol indica que la segunda línea del pentagrama está a la altura de la nota “Sol”, además es la utilizada para las voces o instrumentos agudos. La clave de “Fa” por su parte, indica que en la cuarta línea se encuentra la nota “Fa” y suele emplearse al momento de componer piezas para instrumentos graves.

Son 7 las notas musicales

Otro de los conceptos fundamentales de la teoría musical son las notas. Éstas se pueden definir como la unidad sonora dentro del pentagrama. Con ellas se componen ritmos y melodías, utilizando variaciones en la altura y la duración.

Para determinar la duración de una nota se utilizan las figuras musicales. A éstas se les adjudica el valor mediante el indicador de compás, sin embargo, este puede ser determinado en términos generales dividiendo el valor de la figura redonda.

Esta figura también es llamada “entera” y es la que tiene mayor valor. De esta manera, la blanca vale un medio de entera, la negra un cuarto, la semicorchea un octavo, y así sucesivamente.

Existen 7 notas musicales principales, las cuales son: do, re, mi, fa, so, la y si. La primera es la más grave y la última es la más aguda. Cada una tiene una ubicación en el pentagrama dependiendo de la clave, lo cual nos permite determinar su altura.

Mediante la utilización de estos conceptos básicos se podrá empezar a leer partituras, además de componer canciones sencillas. Sin embargo, la teoría musical es una disciplina bastante extensa, así que para dominarla y lograr interpretar piezas de mayor dificultad es necesario estudiarla a fondo.