Periodico Express de Nayarit
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CLAROSCURO: COP (2016) -SEGUNDA PARTE-

Rigoberto Guzmán Arce

2017 / 03 / 24

 A los que se fueron y a los que llegaron, pero a los que siguen en la brega.

La ciudad se ensanchó desde los años ochentas, así como el flujo de avecindados de diferentes estados y regiones, creció enormemente su población. Ya no se puede pensar como pueblerino ni los problemas se resuelven con el paso del tiempo. Somos una sociedad en movimiento, de múltiples facetas y florecieron agrupaciones.

Me tocó ser el cronista en las dos columnas “Rueda del Tiempo” y “Marquesina” a finales del siglo pasado y en el nuevo, el ir descubriendo las respiraciones, los latidos de la efervescencia social, el nacimiento de religiones, asociaciones y personajes. Una ciudad viva con tantos retos y demandas, de desafíos y agravios.

A pesar de contar con estudiantado y profesorado, de excelente jóvenes talentosos y profesionistas de calidad, todo lo necesario y de los avances tecnológicos de ser un punto entre ciudades enormes como Guadalajara y Tepic, tenemos un vacío de una ciudadanía dispersa y gobiernos opacos y sin mística.

Nos carcome la impunidad, la corrupción, pero sobre todo: la costumbre. Somos parte de una cultura de la indolencia, apatía masificada, desinterés colectivo, conformistas funcionales.

El símbolo de lo que escribo es el abandono en que tenemos a nuestro cerro de Santa Catalina. Ixtlán se degrada. Ya no somos la ciudad amigable que les tocó vivir a nuestros abuelos o padres, se ha despedazado el tejido social, ya no nos comprometemos a nada, ni cumplimos la palabra empeñada. No somos una ciudadanía organizada, ni educada para alcanzar niveles o estadios superiores.

Diciembre del 2015 en la sala de mi casa, llegaron los invitados para sacudirnos un poco o mucho la conciencia social, amigos desde muchos años como (P.B) y (E.B); amigos recientes (C.T), que en una charla amena, aceptamos que es fundamental construir ciudadanía, de formar una red de lectores de un posible boletín o gaceta informativa en la cual tendríamos el código de ética de no calumniar, ni ser amarillistas.

Tener una visión positiva y abordar con seriedad, aspectos que debemos de mejorar proponiendo, participando y generar la discusión para proyectar el desarrollo de nuestro municipio.

Visualizamos que es un camino complejo y largo, muchas veces será incomprendido, en otros seremos ignorados y en lo general se creerá que se busca posiciones personales o que las estrategias son erradas y lo que más nos preocupa es que no tengamos la fortaleza ni la consistencia de nuestros ideales y convicciones. Debemos de hacerlo, nadie hará por nosotros nada si no estamos organizados los ciudadanos.

Escribimos algunas reglas y algunos sueños como por ejemplo de ser congruentes, de ir codo con codo en la problemática y sus soluciones, de ganarnos la confianza y la autoridad moral para ser detonantes y promotores de una sociedad ixtleca educada y concentrada en el mejoramiento sustancial de nuestra comuna.

A lo mejor más de alguno salió pensando que estaba loco. Nos pusimos a invitar a otros como (J.G) y el deseo fue de ser 12 como máximo, vimos perfiles, conversamos con algunos. La primera sesión formal fue el segundo jueves de enero del 2016 en la librería de la calle Abasolo, quedamos que a las cuatro y fueron llegando jóvenes como (E.R).

Nos gustó llamarnos Consejo de Opinión Pública, a pesar de que en la ciudad somos muy comunicativos, pero no estructuramos nada, sabemos poco de nuestro entorno, podemos conocer lo que acontece en el mundo, pero aquí sólo retazos de la noticia y quizás ya distorsionada.

De los primeros  acuerdos fue el que sí existe vida sin partidos políticos, como instituciones los respetamos, más no estaremos de acuerdo que han hecho clientes a los votantes. Pocos se han preocupado por crear conciencia ciudadana, se han etiquetado a los pobladores y se estrechó la participación ciudadana. Se requiere una manera diferente de trabajar.
A las tres sesiones ya éramos veinte personas y nos ganaba la emoción. Dijimos que no habría reglas de control o entendimiento. Se nombró un coordinador temporal, se aportaría la cantidad que cada uno pudiera y cada punto de la agenda se abriría para el debate, solamente el requisito era que no fuera inútil o no se avanzara. Se buscó un logo que un joven de la Preparatoria lo diseñó, es la silueta en blanco y rojo de un detective con su lupa; se abrió un muro en Facebook.

La primera publicación fue hojas tamaño carta dobladas y engrapadas en su centro. Escribimos la editorial el por qué de nuestra apertura, después consideramos que tendría secciones fijas como Disco Duro, el archivo para que no se nos olvide; Bajo la Lupa, el tema actual que debemos de investigar y registrar.

Una entrevista con el regidor de diferente partido; la leyenda de consigna que está en un pequeño cartel en cada oficina del gobierno municipal en que se comprometen a servir eficientemente a la población en los servicios públicos; palabra del lector y la historia del Albergue Obsidiana.

En la contraportada la foto de los presentes en una noche mágica. Contribuimos y fuimos con Nena González la de la papelería de la Zaragoza y Allende. Mandamos imprimir 256 boletines en blanco y negro. Las repartimos a los fundadores y colaboradores y que la gota caída al agua se fuera haciendo una onda pequeña que se fuera agrandando el área de lectores con las ganas de que fuera una alternativa de información y de análisis…. Continuará el próximo viernes.