Periodico Express de Nayarit
Inicio

¡LIMPIANDO CAJONES!

Francisco Javier Nieves Aguilar

2017 / 03 / 09

Aunque abrumado por el tiempo, me puse a remover periódicos, sacudí cajones, rompí papeles viejos, hurgué en mi pasado y tiré a la basura lo que en las oficinas del Express algún momento guardé

Mis cajones llenos de notas, papelitos, pilas viejas, agendas caducadas y mil cosas que en otro momento atesoré, para que el día de hoy los tire a la basura.

Creo que no he sido el único. Guardamos compulsivamente, por si en algún momento lo necesitamos, y al pasar los años nos damos cuenta que vivimos rodeados de cosas sin utilidad, recuerdos vanos, aferrándonos a ellos por si algún día los vamos a ocupar.

Ya en casa me puse a limpiar objetos personales. Por ahí me encontré un boleto de autobús, un ticket de un viaje a Los Ángeles, otro ticket de un partido de fútbol que fácilmente tiene 15 años, la garantía de una grabadora que ya ni existe, el manual de aquel televisor Broksonic que le compré al profesor Ramón Zepeda hace 29 años y la invitación a una boda de gente que ni conozco, llaveros, etc...

Tiré tantas cosas que llené dos cajas grandes. Todo se fue directo a la basura. Por fin, el orden, y el espacio suficiente para cosas nuevas que algún día serán parte de mi pasado, y que probablemente nunca las llegue a ocupar.
 
Pero también me doy cuenta que he atesorado sentimientos que nunca pienso ocupar, como el odio, el celo, la ambición desmedida, el egoísmo, y que ahora me encuentro echando a la basura junto con ese par de cajas con recuerdos, quedando más espacio para la compasión, la paciencia, el amor y el perdón.
Teniendo orden en la casa, y orden en mis sentimientos, siempre queda más espacio para llenarlo con lo mejor de nosotros, para llenarlo de amistad y de comprensión, que en el camino de la vida, nos servirán más que cualquier tesoro.

Es importante tener en orden todo. Primero un gran lugar para Dios, después, otro para la familia y los amigos, todo con sus prioridades.

Pero es muy importante mantener una vacante, siempre limpia y disponible en todo momento porque nunca sabremos cuando la vamos a necesitar, en algún momento o en algún lugar tal vez alguien requiera de ese espacio en nuestro corazón, para encontrar alivio a sus penas, y reconfortarse en un corazón amigo, con la confianza de que quien lo escucha sabrá comprenderlo, para compartir sus penas y alegrías.

Bien, hoy es un buen día para limpiar los cajones y poner nuestras cosas en orden, empezando por nuestro corazón.