Periodico Express de Nayarit
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RELATOS DE PASIÓN: CAPÍTULO CXXIV

Rigoberto Guzmán Arce

2017 / 03 / 08

607.- GABRIEL

El 6 de marzo hubiera cumplido 90 años, pero la muerte hizo su obra antes de que se degradara más, porque en los últimos tiempos había perdido la lucidez y quedó encerrado en el hemisferio de sombras, en el trópico del olvido. Gabriel García Márquez, el hombre, el escritor de su magna y vasta producción literaria, famoso por Cien años de soledad, Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos del cólera, ha sobrepasado a lo que llamamos tiempo y espacio y lo tenemos en todas partes y en cada instante de nuestra vida.

Basta abrir un libro, un periódico o hacer un clic a una página en internet para que se aparezca el mago de Aracataca con su prosa, con sus personajes y la comicidad y tragedias de América Latina.

Precisamente este lunes, se publicaron a borbotones pasajes de su vida, cuando aún tenía el rostro marroquí, sus cejas, bigote y el pelo negro en diferentes etapas rodeado de su esposa Mercedes, sus hijos pequeños Gonzalo y Rodrigo; escribiendo en su máquina portátil entre penumbras y descalzo, intentando atrapar la frase de realismo mágico; un libro abierto en su cabeza y sonriendo con su lunar en el rostro de felicidad; ya anciano todo de blanco con una flor amarilla.

Uno de mis escritores que me descubrieron mis recuerdos en la casa de la abuela, el que me asombró porque sus historias eran como las mías, él en el Caribe y yo en la sierra fría de la Yesca. Lo que me contaban mis tíos abuelos y las pesadillas que envueltas en neblina me sacudían mi corazón de niño.

Haber leído sus novelas, cuentos, discursos y reportajes periodísticos de enorme valía, ha sido una de mis verdaderas aventuras, el que en aquellas noches me embriagaba con el licor de su teclado, la maravillosa odisea de su huella, su belleza, los rescoldos de nuestra existencia colectiva. Un personaje que quedó atrapado por haber escrito tanto que era sacado de sus propia creación de la luz imponente de la imaginación, del poder de la palabra y de la condición humana porque donde quiera que estaba era el escenario.

608.- VIRAJE
Un mar en calma, la luna y su claridad creciente y decreciente hasta la plenitud o de nueva; el paisaje conocido cuando las gaviotas surcan los vientos azules y el horizonte es del color de los sueños. La vida tiene sus virajes y de tener o sentir la dicha como un suspiro, o el aliento de aire fresco, de contar de a una a una las estrellas del amor, de que nuestra sangre es un río de alegría que nos abre los ojos a las esperanzas, todo cambia, un simple viraje y ya no existe cielo, ni hay ángeles ni la canción blanca menos el camino de la tranquilidad porque se quiebra la barca y se tiene amenazas de naufragio, de hundimiento por el simple viraje del destino, por la incertidumbre del vivir.

Templa tu alma, que tus manos sean de resistencia total, de un espíritu que no se dobla ante la tormenta que llega y jamás pierdas la luz, aunque sea pequeña, la que se abre en una ranura de esta oscuridad que lastima.

609.- VEINTICUATRO
En 1993 seguía trabajando de profesor en Oconahua, cada lunes en la madrugada me iba y regresaba el viernes al Rosario. En mi ciudad circulaba el número uno del periódico local titulado El Regional cuyo primer director el amigo doctor Juan Manuel Ávalos Salinas. Mis días y noches eran intensos porque los poemas sueltos parecían como hojas secas de un otoño incomprendido.

En mi ciudad ya caminaba un reportero con su cuaderno y pluma en busca de la noticia, que era en sí una novedad. Mis lecturas de novelistas franceses y la pila del periódico de la capital La Jornada que me esperaban todos los lunes para desmenuzarlos y así calmar mi soledad y desamores.

En mi ciudad Francisco Javier Nieves era un especialista de artículos que inundaban las páginas de la oferta de lectura en cada tienda importante donde se distribuía. Llegaba el momento de marcharme del pueblo especial para regresar a mi origen, al olor y recuerdos del barrio, sus calles que me las sé de memoria y Nieves se consolidaba como el cronista de las noticias cotidianas y otras de impacto social.

El Regional cambiaba de piel con la salida de Ezequiel Parra Altamirano quién fungió algunos años como director. Momentos de crisis ante el vacío noticioso y el nuevo título Express Regional en la fusión, pero Nieves sigue como reportero estrella y director en el sur del estado. Omar su hijo se incorpora y es cuando me sumo titubeante en una columna Marquesina.

Algunas veces me asomo a la casa verde de la Zaragoza para llevar el disquete de tres y media y conocer de cerca las labores de padre e hijo y el espíritu santo que es la vieja computadora que trata de suplir los envíos primitivos de los artículos, primero en el camión, después en el primer “ciber” con un internet de las mil tortugas.

Me descubrí que estoy  hechizado por el encantamiento del baile de las letras y vamos siendo testigos que las nuevas herramientas tecnológicas le ganan la batalla al combatiente impreso porque surgen espacios cibernéticos y digitales que son más rápidos y es aquí que Omar y compañía abren el portal de noticias Regional del Sur.

Ha cambiado mucho, pero los retos siguen siendo los mismos: objetividad, calidad, entrega, entusiasmo y estar atento para que no se pase la noticia con la velocidad. Mucho por los veinticuatro y se sigue contando.

De corazón Felicidades a todos y gracias por hacerme sentir parte de esta familia… Continuarán los relatos de pasión el próximo miércoles.