Periodico Express de Nayarit
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DON REGAÑÓN: EL SINCRETISMO

Ignacio Javier González Angulo

2017 / 02 / 21

Tepic, Nay. 20 de febrero de 2017.- Fue en 1974 cuando yo oí hablar por primera vez sobre una anormalidad del crecimiento de la placenta anormalmente adherida a la pared del útero con mucha profundidad. Y son tres modos: la accreta, cuando la placenta se adhiere con demasiada profundidad y muy firmemente al útero; la increta, es cuando la placenta se adhiere aún con más profundidad en la pared muscular del útero; y la percreta, cuando la placenta se adhiere y crece a través del útero, extendiéndose en ocasiones a los órganos cercanos, como la vejiga. Aprenderme todo eso fue cuestión de, entre otros temas, la lección de un día en mi Facultad Nacional de Medicina.

Tal vez por eso no me causó conflicto a mi pensamiento cuando alguien señaló que vivo un sincretismo ideológico, lo cual acepté sin ambages, acostumbrado al término habiéndolo estudiado en otro contexto.

El sincretismo es la combinación de distintas teorías, actitudes u opiniones y yo lo he vivido en el orden formativo y laboral. Y hoy en día lo vivo hasta en lo deportivo.

El primero radica en lo de haber sido educado durante nueve años de educación primaria y secundaria por monjitas y monjitos, quienes bombardeaban irremisiblemente con ideas conservadoras y hacía entrar en conflicto personal al provenir de una familia liberal. Para luego dar un giro drástico y ser fortalecido ideológicamente en preparatoria por marxistas, quienes me señalaban flamígeramente como conservador dado el precedente educativo; ahí ya no hubo conflicto personal severo, dúctilmente me declaré socialista y más por conveniencia pecaminosa que por deterioro en la fe, también me declaré ateo. En esos años de pendencia estudiantil yo lo que quería era andar con putas y cabrones, ser católico me lo impedía. Mi conveniencia matrimonial y como padre de familia me retornó años después al camino del buen creyente.

Lo laboral sucedió simplemente por razones de sobrevivencia económica, pues en mi calidad de médico anestesiólogo con mi carácter difícil muy probablemente aspergeriano, hube de trabajar para dos instituciones de salud distintas. Aberración desde luego, pues estando compuesto el sistema nacional de salud de tres subsistemas y cada uno de ellos subdividido en hasta cuatro a su vez, como que no es muy lógico trabajar por las mañanas para la SSA donde transcurre el caos administrativo hospitalario y luego ir por las tardes al IMSS donde es a la inversa, hay rigidez.

Habiéndome separado el IMSS he venido a caer a la Universidad Autónoma de Nayarit. De una rigidez laboral y lineal ideología, vine al rescate de mi pluralidad ideológica y la universalidad del pensamiento, lo cual es ahora la esencia de mi ser.

Fui objeto de hacerme saber sincrético cuando alguien vio que en mi estudio, junto mis libros tengo un pequeño busto de Juárez escoltado por un crucifijo católico; luego vio que en otro espacio tengo un banderín de los Pumas y otro de los Coras; lo que sucede es que ambos están en categorías diferentes.

Pero ninguna de mis adhesiones me causa conflicto en lo personal porque soy progresista de izquierda de espíritu libre a la manera de Nietzsche.

Libre porque no me ato a una ideología, no soy socialista y mucho menos comunista. Creo en la liberación de la masa social que vive esclavizada por una oligarquía económica y eso sólo lo podrá lograr la izquierda que en México legitima el partido Morena, porque el PRD está corrompido por la oligarquía mencionada y el PRI ni se diga.

Sin embargo, siendo amloísta no concuerdo con Andrés Manuel en alguno de sus planteamientos, no me cierro a los hechos y me despejebotizo no coincidiendo en su apertura a los profes de la CNTE y le vislumbro mal asesorado en relación a los hechos suscitados en Tepic, Nay.

En la Fe (no “desde la fe”) no alcanza mi capacidad cognoscitiva y de razonamiento la manera de comprender la existencia de Dios y su amor por nosotros sus hijos; siendo así, opto por creer y opto por amar, por eso sigo siendo CATÓLICO APÓSTÓLICO ROMANO que por mi ideología ya manifiesta me declaro simpatizante de la teología de la liberación y de tendencia ecumenista.

Con el catecismo en la mano, sostengo que si bien la TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN no puede expresarse mediante categorías sociológicas o ideológicas reductivas, que hacen de esta preferencia una opción partidista y de naturaleza conflictiva, es un hecho irrebatible las graves injusticias que sufren los pueblos y la responsabilidad del cristiano de trabajar para aliviarlas en la línea de la auténtica doctrina social de la Iglesia buscando analizar el significado de las clases sociales, la pobreza y la justicia.

Y me valido en el ECUMENISMO, que es el movimiento por la unidad entre los cristianos. Los principios católicos del ecumenismo fueron formulados por el Concilio Vaticano II en 1964 (Decreto sobre el Ecumenismo, I,4). Se pueden resumir en tres:

1- Cristo estableció su Iglesia sobre los Apóstoles y sus sucesores apostólicos, cuya cabeza visible y principio de unidad es Pedro y sus sucesores, los obispos de Roma.

2- Desde el primer siglo han existido divisiones entre los cristianos pero éstos son en algún grado miembros de la Iglesia aunque no estén en comunión plena con ella. Poseen en diferentes grados la plenitud de gracia disponible en la Iglesia Católica.

3- Los católicos deben hacer todo lo posible para fomentar el movimiento ecuménico dentro de la verdad.
He de declararlo aquí porque creo que aunque muchos saben quién soy, desconocen el cómo soy, ni el por qué soy.

Mi compromiso es la búsqueda de la verdad verdadera ya que existe mi verdad y la verdad del otro, por lo que con el uso de la razón dialéctica podemos ir de una idea actual a otra idea superior que puede ir o no traslapada y eso nos permite llegar finalmente a la verdad verdadera.

Por eso parafraseando a John Lennon (quien me caía gordo por mariguano) no me complace recordar ninguna parte de mi pasado. Sólo pienso en él en la medida en que me dio placer y me ayudó a crecer psicológicamente. Esa es la única cosa que me interesa sobre el ayer. Solo estoy interesado en lo que estoy haciendo ahora… pero de eso hablaremos otro día o mándeme un twittazo a @doctornacho.