Periodico Express de Nayarit
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CON PRECAUCIÓN: RICARDO VERSUS RICARDO

Serio Mejía Cano

2017 / 01 / 24

 En días recientes se difundió en las redes sociales parte del programa televisivo “Despierta” con Carlos Loret de Mola, en donde los periodistas Ricardo Alemán y Ricardo Raphael debaten sobre el ya tan cuestionado gasolinazo, y quizás mucha gente le dio dicha difusión a ese debate más parecido a una alegata por las posiciones tan polarizadas de ambos periodistas; pero tal vez más, para exhibir al señor Alemán por su empecinamiento en minimizar las protestas ciudadanas.

Lo que más podría haber llamado la atención en dicho debate, fue que supuestamente Ricardo Alemán llamó “idiotas” a quienes apoyan esas marchas de protesta respecto al aumento a los combustibles, así se lo hizo ver Ricardo Raphael, lo que no eludió Alemán, pero añadió que llamó idiotas a esa minoría que a través de las redes sociales apoyan difundiendo las marchas que las conforman una pequeña minoría porque la mayoría de la población está en paz, trabajando y sin participar en esas marchas que posiblemente estén siendo manipuladas para tratar de desestabilizar al actual gobierno, porque según Alemán, probablemente siguiendo un concepto más conservador y lo dicho por la parte gubernamental como el pretexto para el aumento, que el subsidio que se le ha quitado a las gasolinas favorecía más a las clases pudientes que a las más necesitadas (jodidas) que son las que andan en las marchas.

Sin embargo, en la realidad nacional, los hechos hablan por sí mismos con las manifestaciones en contra del gasolinazo que cada día crecen más y más, por lo que esto echa por tierra lo dicho por Ricardo Alemán de que es una minoría manipulada la que anda protestando; porque según el señor Alemán ahí anda metida la mano de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y su partido Morena. Cosa que de ser así, entonces sí que se le debe de temer a AMLO por esa capacidad de convocatoria tal y como se ha visto en la mayoría de las entidades del país, ya que para poder manipular a tantos miles y miles de mexicanos, pues sí que es preocupante.

Pero es obvio que no es así, pues el descontento popular es claramente espontáneo y crece cada vez más y más porque son precisamente las clases más necesitadas del país las que están recibiendo el golpe inflacionario de los precios a todos los productos de primera necesidad, y si no salen a las calles por estar trabajando, tal y como lo afirmó Alemán, sí lo hacen los fines de semana para no poner en peligro sus trabajos al tener que faltar para acudir a una marcha; por lo que los fines de semana hay más gente protestando y engrosando las filas del inconformismo ya no nada más por el gasolinazo, sino por la carestía y ahora merma de las mercancías de todo tipo. Por lo que si el gobierno está esperanzado a que estas marchas de protesta se vayan diluyendo poco a poco como supuestamente pasó con los movimientos magisteriales de la CNTE, es posible que hoy sea al contrario, porque la disidencia magisterial sigue latente y es probable que a las filas del inconformismo ciudadano se unan los profesores, los obreros, los campesinos y las asociaciones pesqueras, porque a todos afectan de un modo u otro el aumento a los combustibles, a la luz y ahí viene lo del agua también, la que ya está en proceso de que privatice su uso para favorecer a las grandes empresas que la tienen que utilizar en detrimento del entorno en donde se han establecido o se están asentando.

El que existan periodistas del tipo de Ricardo Alemán es un mal necesario porque sus comentarios invitan más a la reflexión, que si bien son muy respetables, es obvio que están fuera de todo contexto real, que parecen estar adheridos más a los boletines oficiales que a lo que tal vez siente, piensa y mira a su alrededor este periodista que, probablemente de haber existido en la época de Benito Juárez hubiese sido de los que clamaban porque llegara un emperador europeo a gobernar nuestro país o de haber estado en la época de don Porfirio Díaz sería de los periodistas que llamaban descamisados, revoltosos, pelados, roba-vacas, ladrones, saqueadores, desestabilizadores del “buen gobierno porfirista” a los revolucionarios; y por qué no, tal vez hubiera escrito que tanto Benito Juárez como Francisco I. Madero eran un peligro para México, en su tiempo respectivo. Porque de que los hay los hay, pero como dicen algunos enterados: hay que comer y vivir bien y aunque la realidad sea otra y se esté consciente de ello, es más productivo aplaudir que criticar. Pero en fin. Sea pues. Vale.