Periodico Express de Nayarit
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CON PRECAUCIÓN: LA DEPENDENCIA DE MÉXICO

Sergio Mejía Cano

2016 / 09 / 19

 Bueno, pues ya pasaron los días de más euforia del mes patrio, ¿y? Vuelven a surgir los comentarios de siempre en estos días: ¿Somos una nación realmente independiente? ¿Alguna vez hemos sido independientes desde 1821? Obviamente que para nada, jamás hemos dejado de ser dependientes de España y hoy en día dependemos más de otros países debido a la mentada globalización en donde México tiene que bailar al son que le toquen las grandes potencias encargadas de administrar el capital mundial.

En sí se podría afirmar que en el mundo no hay nación cien por ciento independiente, que se baste a sí misma con sus propios recursos tanto de materia prima como económicos, ahora todas dependen de todas, unas naciones siendo explotadas y otras explotando, pero todas en cierta forma dependen de una y otra so pena de ser aplastadas con movimientos financieros e inflacionarios para derrocar a los dirigentes que no se apeguen a los dictados de los países ricos que, como se ve, como una recién casada, quieren más y más, pero ahora peor porque hasta dictan como se deben regir los países dominados en cuestión de la educación que tienen que darle a sus ciudadanos, cómo les deben de pagar sus salarios, qué prestaciones darles y cuáles no, qué servicios de salud darles y cuáles no, cómo deben ser las viviendas de los asalariados, y quizás lo peor, cómo se tienen que alimentar, qué productos encarecer en determinado momento y cómo y con qué alimentarse, por lo que ahora ninguna nación podría hablar de ser independiente y menos los países “en vías de desarrollo” que es el marco en el que se encuentra nuestro país ya desde hace mucho tiempo.

Pero en esta parte del continente que nos tocó vivir, ¿acaso ha habido naciones independientes? Porque según la historia oficial en lo que se ha llamado Mesoamérica existían varias naciones en donde la tranquilidad era lo que más brillaba por su ausencia, debido a las invasiones guerreras con afán de dominio de unas sobre otras. Se dice que cuando se establecieron los primeros mexicas o tenochcas en las inmediaciones de lo que ahora es el Lago de Chapultepec, eran los texcocanos los que dominaban el entorno, y como los mexicas fundaron una gran nación –sin romanticismos desde luego- en menos de 100 años ya dominaban todo Mesoamérica haciendo las llamadas guerras floridas que les servían para esclavizar y tener víctimas para el sacrificio (recordemos que la historia la hacen los vencedores para justificarse, como en casos de éstos son los españoles quienes lo afirman) sacándoles el corazón para después desde lo alto aventar el cuerpo del sacrificado en donde abajo lo esperaba gente ávida de sangre para comerse ese cuerpo, etcétera.

Si los mexicas llegaron a ser con el tiempo la nación más dominante sobre las demás del entorno, incluso los tlaxcaltecas, que según se afirma eran enemigos acérrimos de los mexicas, aun así estos últimos necesitaban de las demás naciones a su alrededor para poder subsistir, es decir, por más poderosos que fueran de todos modos necesitaban, tenían que depender de esas otras naciones para mantener su dominación.

Y si los tlaxcaltecas pensaron en la posibilidad de independizarse de los mexicas ayudando a los invasores españoles, después les fue peor, al igual que a todos los habitantes autóctonos, ya con el tiempo no nada más de Mesoamérica, sino de todas partes en donde se llegaron a establecer los ibéricos.

Y a propósito de los españoles, sin en realidad hubiese habido una independencia, pensando utópicamente se podría decir que debió haber significado que se hayan expulsado a todos los españoles del continente americano y que hayan vuelto a tomar el poder las naciones avasalladas, las que predominaban hasta antes de la llegada de los europeos, así como no dejar tomar el poder a los criollos, a los que verdaderamente se quedaron con el incipiente México que eso fue precisamente el meollo del asunto: aventar a los viejos españoles al Mar para tomar el poder los hijos de los mismos, españoles nacidos en América y listo.

Sin embargo, esta llamada Independencia Mexicana jamás llegó a concluir, porque los que antes eran los legítimos dueños de todo lo que se agenciaron los ibéricos, quedaron en manos prácticamente de los mismos españoles, es decir, de sus descendientes pero ya nacidos aquí. Y de menos independencia se puede hablar, porque el Clero siguió dominando, y que si bien con el tiempo éste ya no le tuvo que rendir cuentas a España, sí lo hace hasta nuestros días con El Vaticano.