Periodico Express de Nayarit
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EL FILÓSOFO DE GÜÉMEZ: LAS FRASES DEL FILÓSOFO

Ramón Durón Ruíz

2016 / 05 / 11

 Las frases del Filósofo de Güémez tienen la simplicidad de la cotidianidad, será porque se necesita ser muy sabio para ser simple, es la fuerza de la simplicidad la que te ayuda a salir del atolladero, cuando te agobia la desesperanza. Innecesariamente el ser humano se complica la existencia, olvida que una pequeña dosis de simplicidad, viene de la mano de la sagrada paz interior y de la indispensable alegría, que aligeran la carga del camino y te llevan a fluir en armonía con el universo.

Los abuelos de los pueblos cautivan y maravillan, por la simplicidad con la que enseñan, viajan por la vida siendo ellos mismos, quitándole el ornamento innecesario al lenguaje oropelesco, será porque los años les han enseñado que la simplicidad es la victoria del sentido de vida, sobre lo político y socialmente perfecto.

Los años me han enseñado que detrás de un hombre de éxito está una actitud plena de simplicidad, sólo que para ser un hombre simple, se requiere eliminar lo complejo pensando y actuando con claridad, porque es la magia de la simplicidad la que te ayuda a destrabar el nudo gordiano de la vida.

HOY haz tu tarea con la simplicidad del Sol, ‘de buenas, a la primera y con pasión’; será cuatro veces mejor, develarás la enseñanza que se esconde en cada adversidad, el secreto es simplificar sin restar esencia.

Simplificar, concentra tu atención en EL AQUÍ Y EL AHORA, la simplicidad elimina la arrogancia que nace del ego, es muestra clara de experiencia, de sabiduría, es una victoria del sentido de vida sobre lo innecesariamente complejo. Los niños son afortunados, fluyen con la vida, no se complican la existencia, eliminan cualquier tinte de complejidad, porque viven en una mágica simplicidad, que los hace ser auténticos.

La simplicidad –vive en las entrañas del origen de la creación– elimina recovecos en el pensar y el actuar, hace a un lado los subterfugios mentales innecesarios, contactándote con la fuente primaria del amor, que te lleva a disfrutar del presente.

El humor del Filósofo se goza en la aparente simplicidad, que parte de la buena fe, de un pretendido humor involuntario que busca agradar y no agraviar. Recientemente, un pela’o me dijo que debería cambiar algunas frases del Filósofo de Güémez, porque a los castos oídos le suenan altisonantes.  

Todo el trabajo del Filósofo de Güémez es respetuosamente para ti, ninguna palabra lleva la intención de ofender; pero de ninguna manera puedo cambiar la frase: “El que se chingó… ¡se chingó!” Por una frase que diga: “El que en la vida no la ha hecho… no la ha hecho”, porque alteraría la simplicidad y el sentido popular de la fraseología del Filósofo. Además de que carecería de interés y autenticidad, perdería la esencia misma de las frases del Filósofo que son: la simplicidad, la ingenuidad provinciana, la picardía, el perogrullo, el sentido común y la obviedad.

Hay eruditos en el lenguaje, que quisieran cambiar la fraseología popular, por frases doctas como:
“Habla con los pelos de la burra en la mano” Por: “Parla con los bellos del pollino en la diestra”

“Más vale pájaro en mano, que ciento volando” Por: “Más vale plumífero volador en fosa metacarpiana que segunda potencia de diez pululando por el espacio”

“Cría cuervos y te sacarán los ojos” Por: “Ocúpate de la alimentación de aves córvidas y éstas te extirparán las estructuras de las fosas orbitarias que perciben los estímulos luminosos”
“Ojos que no ven, corazón que no siente” Por: “La ausencia absoluta de percepción visual torna insensible al órgano cardiaco”

Las frases del Filósofo de Güémez, están plenas de simplicidad, forman parte de la universalidad que anida en el humor del mexicano, revelan la frivolidad de lo serio y la seriedad de lo frívolo, permitiendo ver lo que muchos no perciben: ser conscientes de la relatividad, del breve espacio de la temporalidad de la vida, revelándonos la transitoriedad de la carnalidad, con una sutil lógica que va entre la simplicidad de lo obvio y lo obvio de lo simple.

Si preguntan al Filósofo ¿Quién es?, quizá no sepa responder, pero si le preguntan a las frases del Filósofo, ellas hablarán por mí y dirán que soy un ‘viejo’ que se goza en el buen sentido del humor, –que es cosa sería–, será porque se requiere ser muy sabio para saber reír con la vida, con los problemas y encontrar su humana solución.

El Filósofo de Güémez, es persistente en promover la cultura popular –con su desnudez de alma rural–, que arropada por la simplicidad, humildad, inteligencia y sentido de obviedad, me fortalecen y enriquecen para trascender allende las fronteras, gracias a ese exquisito humor provinciano lleno de fina picardía y una pretendida e involuntaria sana alegría, que aligeran el día, haciendo me sorprenda con la inigualable policromía de los amaneceres bellos y por la noche, del mantel tendido en el infinito, bordado por millones de estrellas.

Qué agradable es viajar en la vida como Filósofo –lo único desagradable es que ando sin viáticos, sin vehículo oficial y sin gasolina de gobierno– para ir entresacando del colectivo social frases y anécdotas, llenas de ingenio y humor, que nos dejan  reflexiones, como mensajes de vida, bañados de esa rica sabiduría que sólo los años otorgan. Comparto contigo unas frases del Filósofo: “La gente que es feliz… ¡NO TIENE TIEMPO PÁ ESTAR INGANDO!”

“Cría cuervos… ¡Y TENDRÁS MUCHOS!”

“El 50% de los políticos han leído al Filósofo… ¡EL RESTO NO SABE LEER!”

“El matrimonio es como un baño de agua fría en tiempo de frío; métete de un chingazo, porque si lo piensas mucho… ¡TE RAJAS!”