Periodico Express de Nayarit
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Persiste el desempleo en Ahuacatlán

2015 / 02 / 10

Ahuacatlán//Francisco J. Nieves .- Manuel Rivera nació hace poco más de 40 años en el Estado de Michoacán; pero a la edad de 20 mudó su residencia a Ahuacatlán. Acá se instaló luego de haber adquirido un lote en la colonia Demetrio Vallejo.

Para sostener a su familia se empleó como chofer, mientras que su esposa trató de colaborar con los gastos vendiendo Avón y Fuller, por las calles.

Meses después logró colocarse en el gobierno municipal, en la década de los 80´s. Únicamente permaneció por espacio de dos años, como chofer también.

Manuel, sin embargo, quedó mal acostumbrado al sueldo que quincenalmente percibía. No era mucho quizás, pero al menos tenía un empleo seguro.

Al salir de la presidencia probó suerte como vendedor ambulante; pero le fue mal. Escasamente obtenía lo que invertía en la mercancía; y ni siquiera pudo pagar la pequeña “carreta” que le había fiado su amigo de la colonia El Llano.

Sus hijos han ido creciendo, y sin embargo, Manuel no ha podido encontrar un empleo fijo. No tuvo otra alternativa. “Me voy pa`l norte”, le dijo en una ocasión a su mujer, quien para entonces ya había dejado su “negocio” de venta de cosméticos.

De complexión robusta, Manuel conoció la triste realidad al llegar a la frontera. Trató de traspasar la línea, pero la migra siempre se lo impidió. ¿Pagar un coyote?, ¡Ni pensarlo! Tenía que reunir más de dos mil dólares. Prefirió regresar a Ahuacatlán, triste y abatido, pues además se vio obligado a pagar sus deudas, las cuales por cierto no eran cualquier cosa.

Aquí en Ahuacatlán se ha empleado como oficial albañil. También ha trabajado fabricando ladrillo, en la pizca de maíz y en algunos otros oficios ocasionales. La suerte nunca lo ha favorecido. Y aún a estas fechas sigue buscando un empleo que al menos le permita subsistir.

Hace dos o tres semanas intentó probar suerte en el INEGI y también solicitó un empleo en el INE. Fue rechazado en las dos partes. Se desplazó a Ixtlán para solicitar empleo en Aurrerá y en Coppel, pero debido a su edad no pudo colocarse. Por eso decidió enlistarse  junto con otras 40 personas para viajar a Canadá o a Estados Unidos, contratado. Sacó su pasaporte, pero cuando acudió a solicitar el empleo le dijeron que los espacios estaban agotados. Y ahí anda el pobre. Trabaja de vez en cuando, percibiendo sueldos muy raquíticos; al igual que como sucede con muchos otros ahuacatlenses.