Periodico Express de Nayarit
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CON PRECAUCIÓN : TRÁFICO DE ÓRGANOS

Sergio Mejía Cano

2014 / 03 / 21

Algo raro vuelve a pasar de nuevo en nuestro país. En novelas, películas, cómics y hasta en leyendas urbanas, cuando alguien se refiere a que una persona es mala, muy mala y requeté mala, se aduce que dicha persona es tan malvada que hasta come niños crudos. Y lo extraño es que ahora a los grupos denominados como del crimen organizado, ya los están tildando  que comen entrañas humanas.

Según las noticias referentes a grupos armados delictivos en el estado de Michoacán, no es que estén traficando con órganos humanos, sino que los utilizan en rituales de iniciación, tal y como se ve en películas de terror o se lee en determinado tipo de novelas o historietas; y esto, de acuerdo a como lo señalan algunas voces al respecto, no es cosa fácil llevar a cabo el tráfico de órganos humanos debido a que se requiere contar con quirófanos adecuados, temperaturas ídem para que no se echen a perder, y además, contar con un equipo de cirujanos especialistas en este tipo de cirugías de extirpación de entrañas humanas. Esto ha hecho recordar el tristemente célebre caso de “La Paca y la finca El Encanto”, cosa que hizo que una investigación seria perdiera credibilidad y, por ende, seriedad absoluta, como hoy podría ocurrir en el caso de Michoacán y otras entidades, en donde tal vez por algo se han encontrado infinidad de fosas clandestinas, principalmente en los estados más cercanos a la frontera norte.

Hace tiempo, circulaba en las redes sociales una leyenda urbana que decía que un camión con caja refrigerada tenía un accidente de tránsito con otro vehículo automotriz, y que el chofer del camión a pesar de no haber tenido la culpa ofrecía dinero para la reparación del otro vehículo dando la impresión de querer retirarse inmediatamente; sin embargo, el conductor del otro coche le decía que no, que había que esperar a las autoridades de Tránsito, así como a su aseguradora, pero que el chofer del camión insistía en pagar e irse y que al ver que la otra parte no cedía, entonces se suicidaba. Y que al llegar las autoridades y abrir la caja refrigerada, encontraban una cantidad de cadáveres, principalmente de menores de edad. La misma leyenda aparecía cada cierto tiempo con la salvedad que se ubicaba en diferentes puntos del país.

Igual, salía otra leyenda tipo advertencia, en donde se decía a personas jóvenes principalmente, que tuvieran cuidado con quien se relacionaban en una disco o centros de reunión, ya que a fulanita o fulanito, al hacer migas con personas desconocidas y aceptarles alguna bebida, perdían el conocimiento, despertando después en algún cuarto de hotel dentro de una tina de baño llena de hielo con un letrero al alcance de su mano en donde le decían que tenía tiempo de comunicarse con sus familiares, ya que le quedaban pocas horas de vida, porque ya no tenía riñones. Lo curioso es que desde luego que ahora hace recordar las voces que indican que para extraer órganos se requiere de contar con instalaciones adecuadas, así como especialistas en extirpar cualquier tipo de órgano humano; y ni modo que en un simple cuarto de hotel se pudiera llevar a cabo algo así, además de que quedara con vida la víctima; así que por esto mismo y con un poco de imaginación, inmediatamente perdía credibilidad que algo así pudiera pasar, al menos en un hotel.

El Procurador de la República, señor Jesús Murillo, ha dicho que el tráfico de órganos en nuestro país no es tan grave como en otras latitudes; sin embargo, al decir que no es tan grave, da a entender que entonces sí lo podría haber aunque en baja intensidad, pero al haberlo, aun así se corre o correría el riesgo en determinado momento de que haya gente capaz de hacer daño a otras personas para conseguir sus fines. Baste recordar que en el vecino país del norte hay  una enorme demanda de trasplantes de todo tipo de órganos; obviamente que no nada más allá, sino también en nuestro propio país y quizá en todo el mundo. Pero se supone que en los USA podría haber una cultura de donación mucho más amplia que aquí con nosotros, pero tal vez los donantes no alcanzan a cubrir la demanda que se requiere.

Es un hecho que hace falta concientizar a la gente para que acepte donar sus órganos que pudieran quedar utilizables para ser trasplantados a otros semejantes, cuando ya no haya remedio de sobrevivir, para acabar en parte con este tipo de rumores. Se debería ir pensando legislar para que todo mexicano al perder la vida por equis causa, sus órganos sean utilizados en trasplantes a quien lo ocupe.