Periodico Express de Nayarit
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Mitos fundacionales

Necesarios para crear conciencia, unidad nacional e identidad: Alejandro Rosas

-El historiador, junto con la escritora Sandra Molina, ofrecieron la conferencia Mitos y ritos de la historia oficial mexicana, en la 14 Feria Internacional del Libro de Costa Rica
-Los autores ofrecieron además el taller La Historia contada a los niños, dentro de las actividades de México como país Invitado de Honor del festejo librero

2013 / 08 / 28

Cd. de México//Redacción

En su participación en la 14 Feria Internacional del Libro de Costa Rica (FILCR), el historiador Alejandro Rosas y la escritora Sandra Molina hicieron un repaso crítico por lo que, de acuerdo con sus investigaciones, son los cuatro grandes mitos fundacionales de la historia oficial mexicana, que hoy siguen presentes dentro del imaginario colectivo.

En la conferencia Mitos y ritos de la historia oficial mexicana, que ofrecieron la noche del lunes, dentro de las actividades de México como País Invitado de Honor de la FILCR, los especialistas señalaron que el malinchismo, el retrato de hechos y personajes que iniciaron la guerra de Independencia, el Síndrome de Juan Escutia o mito de los Niños Héroes y el del indio que llegó a ser Presidente, sobreviven a pesar del tiempo.

Alejandro Rosas, con más de 20 años como investigador de la divulgación histórica y autor del libro 99 pasiones en la Historia de México, comentó que “hoy afortunadamente se ha abierto mucho la discusión de la divulgación histórica en México y se puede plantear por ejemplo un Hidalgo distinto”. Destacó que en los últimos años han surgido diversas novelas literarias que no necesariamente alteran la historia, pero que sí quitan velos para comprender mucho más a los personajes y hechos.

“Todas las sociedades tienen mitos fundacionales y son buenos, sobre todo para ir creando conciencia, unidad nacional, identidad”, refirió el autor, quien reiteró que lo mejor es no olvidar la historia, no desconocerla, y tratar de comprender de mejor manera los momentos que dieron formación al Estado mexicano.

Para Sandra Molina, colaboradora de la Coordinación Nacional de las Conmemoraciones del 2010 y autora de 101 villanos en la Historia de México y Las dos caras de la Historia. Revolución Mexicana, entre otros títulos, el principal problema para hacer una lectura más adecuada de los hechos y personajes históricos es que “La historia nos la enseñan entre héroes y villanos; eran los malos y los buenos; la historia escrita por la versión de los vencedores y no de los vencidos”.

Sandra Molina lamentó que hoy la Malinche o Malintzin siga siendo la “gran villana de la historia de México”, y que el término malinchista se refiera a todo aquel que repudia lo nacional y prefiere lo extranjero.

Recordó que al llegar Hernán Cortés a Tabasco, Malintzin estaba entre las esclavas que le fueron regaladas y se dio cuenta que podía servirle de traductora. Al llegar a Cholula, Malintzin se entera de la emboscada que preparaban contra Cortés, lo alerta y “eso se convierte en un hecho más por el que la historia la califica de villana, de traición al pueblo”.

Sandra Molina refirió que Malintzin había sido maltratada y fue regalada dos veces como esclava y al ser entregada a Cortés no recibió maltrato físico y era tratada de mejor manera. “Culpar a Malintzin es injusto porque la Conquista no se logra por ella sino por muchos otros factores, incluidos la epidemia de viruela, las alianza indígenas”, refirió. 

Respecto a la Guerra de Independencia, los ponentes recordaron que la gesta no inicio con Miguel Hidalgo en 1810 como una gran mayoría de mexicanos lo sigue creyendo, sino con las conspiraciones de criollos contra la corona española desde 1808.

Comentaron que en la historia oficial pareciera que todo era armonía entre Ignacio Allende e Hidalgo, lo cual no fue cierto pues entre ellos existieron pugnas, envidias y demás elementos que repercutieron en la historia misma.

También destacaron que el uso de la imagen de la virgen de Guadalupe como estandarte para iniciar la guerra tiene más de una versión. “Sí existió el estandarte, sí pasaron por Atotonilco, camino obligado para llegar a San Miguel de Allende, pero no fue Hidalgo quien lo tomó”, dijo Molina.

La autora detalló que Hidalgo, Aldama y Allende  entraron al santuario de Atotonilco a descansar, y que afuera, donde estaban los 600 hombres que los acompañaban, alguien tomó la imagen, la colocó en un tendedero, y comenzó a vitorear a la Virgen provocando la euforia de los hombres. Hidalgo se dio cuenta del poder que ejercía en los indígenas, y decidió tomarla como estandarte.

De acuerdo con los ponentes, en este tema siguen existiendo varias posturas: hay quienes afirman que el cura Hidalgo si tenía premeditado buscar un símbolo; hay quienes dicen que fue circunstancial, y otros que afirman que fue aconsejado por sus hombres, y en realidad “lo que podemos decir es que no hay una verdad histórica para ninguno de estos mitos”, concluyó Alejandro Rosas.

Previo a la ponencia, ambos autores ofrecieron a estudiantes de una escuela primaria de San José el taller La Historia contada a los niños, un recorrido por los eventos y personajes más significativos para la humanidad.

En él, ante la pregunta ¿por qué es importante la historia?, el grupo de estudiantes se vio inmerso en un viaje, donde las imágenes proyectadas los invitaban a reflexionar sobre el papel que juega de la investigación de los sucesos en la vida de los seres humanos modernos, y a su vez los ayudaban a alejar de su percepción la idea de que la este estudio es aburrido, ajena a ellos.

Frente a la proyección de fotografías de personajes emblemáticos como Mahatma Gandhi, Ernesto “Che” Guevara o Nelson Mandela, o sucesos que marcaron el siglo XX como la detonación de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki y la caída del Muro de Berlín, los pequeños participaban reconociéndolos, mientras Molina y Rosas relataban, de manera sencilla, el papel y la influencia que tuvieron en la Historia universal del siglo XX.