Periodico Express de Nayarit
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Encuentro explosivo

Omar G. nieves

2012 / 03 / 14

Todo empezó en una reunión confidencial que sostuvieron los tres alcaldes del sur a pleno mediodía del fin de semana pasado en el relleno sanitario El Tempisque. Acalorados por el sol, los tres ediles, Pelón, Toño y Chato Muñoz, empezaron a interrogarse sobre las medidas que se tendrían que tomar en caso de que El Ceboruco, a la vista de ellos, hiciera erupción durante su gobierno.

El primero en intervenir fue el contador Marco Antonio Cambero, quien atinó a decir que se tiene que conformar cuanto antes un convenio mancomunado, así como en el Tempisque, para cubrir los gastos que se generen por los daños.

El Chato alegó que a Ixtlán del Río no le incumbe participar en la indemnización porque el volcán pertenece a Jala y a Ahuacatlán; sin embargo, el representante de éste último municipio, quien para entonces ya se veía más sofocado por el sol, intempestivamente trató de acabar con la discusión afirmando que Ahuacatlán correría con todos los gastos que generaran una eventual explosión volcánica.

El profesor Bañuelos Morales dijo de corridito que la idea primordial es que el Ayuntamiento le apruebe en próximos días el aprovechamiento del magma que arrojara el antiguo Tonán para preparar grandes adoquines de un metro cúbico en miles de troqueles que mandarían a hacer, y que pondrían en el lugar donde ésta estuviera cayendo o circulando.

Todavía no terminaba de exponer el proyecto, cuando Toño Cambero arrugando el entrecejo lo interrumpió para apuntar que si eso ocurriera, primero tendrían que ver de qué lado caería el líquido incandescente y qué tipo de expulsión arrojaría el coloso.

– “En Jala habíamos pensado en que si en lugar de basalto o caliza la piedra del magma fuera poma, podíamos generar una línea comercial de cosméticos para hacer pomadas para el cutis con efectos exfoliantes, o venderla en bruto para quitar cayos de los pies o tallar cazuelas con cochambre”, señaló sonriente el edil jaleño.

Mientras que El Chato continuaba en silencio, en postura sibilina, Pelón ahora con más ímpetu reveló el plan completo:

“En Ahuacatlan nos interesa mucho los recursos naturales del Ceboruco. Y si en el pasado no aprovechamos el regalo que este volcán nos dio con las múltiples erupciones, esta vez queremos que los enormes adoquines de piedra maciza nos sirvan para construir una gran muralla alrededor de todo el municipio, incluyendo las comunidades; porque nosotros ¡Estamos contigo en acción”, concluyó emocionado el alcalde.

Fue ahí donde El Chato volvió a tomar la palabra. Dirigiéndose a cada uno con ambas manos, les señaló con comedimiento:

“Amigo Pelón. Amigo Cambero. Pensándolo bien, esta incómoda situación la podemos resolver fácilmente. Yo les propongo que me permitan administrarles ese valiosísimo tesoro que la madre naturaleza nos está dando. Yo me haré cargo de la lava, y a cambio les daré el Polideportivo de Managüito… Es más, si es abundante el recurso, Ixtlán se quedará con él a cambio de que Mexpan pase a anexarse a Jala o a Ahuacatlan, dependiendo de dónde caiga”.

Terminó el encuentro sin que se llegara a un acuerdo y pasando por alto que la lava es uno de los bienes propiedad de la nación. Tanto Toño como Pelón, se retiraron con la intención de llevar a cabo una sesión solemne de Cabildo en el Valle de las Fumarolas para darle más seriedad al asunto.